«Una mirada. Una persona más, en éste caso, un artista, por así decirlo. Uno, pero parte de un todo en una sociedad global que se encuentra sumida en la incertidumbre, en el desconcierto, en la cautela. Exceso de información, por aquí, un poco de paranoia, por allá, quizá. Nos toca, como actores del medio cultural, readecuar casi el 100 por ciento de nuestra actividad a las circunstancias que estamos transitando. De mi parte, ya van más de 20 días de cuarentena y contando. Atento a lo que pasa, a las especulaciones, a lo incierto, al día a día. Las concentraciones de gente no son recomendables ante un contexto de pandemia mundial, ni lo serán por varios meses. Nosotros vivimos de eso. En nuestros conciertos, en los bares, en las peñas, en los auditorios, en una plaza, donde se monte un escenario y se haga música, se lea una poesía, se lleve a cabo una obra de teatro o un cuadro de danza. Una pausa inesperada que nos obliga a repensar nuestra actividad, y a buscar nuevas alternativas de sustentarnos, algunos, mediante clases virtuales, o transmisiones en vivo poniendo a consideración una cuenta bancaria, que no es restrictiva, pero apelando a la solidaridad de nuestro público. Ese público que comulga, en mi caso, con la música que propongo, pero que hoy, en lo económico, está igual o quizá más desorientado que yo. El Estado tiene miles de cosas a las que atender, y la comunidad artística espera paciente un paliativo. Vivimos de los conciertos. De las entradas cortadas, de los eventos que nos contratan, de los eventos que producimos, de los discos que vendemos. Casi todo eso se está viendo truncado. Algunos quizá, veremos unos pesos en la liquidación cuatrimestral de SADAIC, por éstos días. Pero no todos componemos. Entonces aquí estamos, generando alternativas. Haciendo uso de las redes sociales como una trinchera donde expresarnos, donde emanar a ese universo tan 2.0 nuestro arte, con la esperanza de que llegue a los oídos, a los ojos, a la mente, al corazón, tal vez al alma, de quien la necesita. Recibiendo en vez del sonido de un aplauso, del abrazo al bajar del escenario, un comentario o un “emoji” aplaudiendo. Y se valora, se agradece, claro que sí. Y más que nunca apelando a la conciencia colectiva y a la solidaridad. A pensarnos como un todo y no como un individuo. Haciendo nuestra parte, cuidándonos para cuidar al otro. Son tiempos de crear, de creer, de observarse al interior y experimentar sensaciones desconocidas. De tomarse unos mates con la soledad a la mañana, con la realidad por la tarde, con la esperanza por las noches, antes de ir a dormir. Pero sin dudas, después que todo esto pase, cuando las nubes se disipen, cuando los primeros rayos de sol nos den en la cara, vamos a ser mejores».
León Gamba
Nació en Santa Rosa en 1992. Cantante, instrumentista y compositor, inició su carrera desde muy pequeño, formando parte del Coro Infanto Juvenil de la Municipalidad. La adolescencia lo llevó por el camino del rock, formando la banda Secuencia, donde compuso casi la exclusividad de sus temas y con la que resultó finalista del concurso federal Maravillosa Música, quedando entre los mejores 15 de más de 600 grupos de todo el país. En 2013 decidió volcarse definitivamente a su carrera solista en folclore, fusionando la música popular argentina con elementos del rock nacional y el blues. Compartió escenario con Raly Barrionuevo, Agarrate Catalina, Bruno Arias, La Callejera, Javi Caminos, Estelares y Los Cafres. En vivo presenta temas de su autoría, así como también versiones de temas del cancionero popular argentino y autores nuevos. Este tipo de repertorio conforma su primer disco solista, bautizado Vuelos, lanzado en 2017. En 2019 editó El desvelo, con 12 canciones, de las que cinco son propias o de autoría compartida. A fines de 2019 produjo y editó Las canciones de El Gato Pirucho y sus amigos, trabajo de música infantil que compuso sobre poemas de su tía Stella Maris Gamba, autora de los libros homónimos. En 2020, resultó ganador del Pre Cosquín para Nuevos Valores, en el rubro “Tema Inédito” por su huella Vertientes Demoradas, logrando un lugar en el Festival Mayor de América, donde se presentó el 28 de enero, compartiendo escenario con Fito Páez, Luis Salinas, Los Tipitos y Franco Luciani. Desde 2015, produce La Peña de León, evento cultural folclórico que ha reunido a gran cantidad de artistas independientes.
Sus discos Vuelos y El desvelo están disponibles en Spotify. Su música también se encuentra en Instagram @leongambamusic, Youtube.com/leongamba o Facebook.com/leongambamusica.