Urbano es lo cotidiano, lo que nos rodea, lo que vivimos. Es el folclore de todos los días. El paisaje inevitablemente influye a la hora de hacer música, y en ese sentido, Atípica Pampa Folclore Urbano salió al ruedo en su momento sin perder de vista las formas y modos esenciales de nuestro cancionero, pero sin temor a las nuevas miradas. Resignificando sonidos. El grupo integrado por Sabrina Casale Margutti (guitarra y voz), Juan Gustavo Adam (bajo) y Marco Castro (guitarra), desde el vamos se mostró dispuesto al abordaje en sus canciones de todas aquellas cuestiones que hacen a la vida cotidiana, marcada por alegrías y pesares. Una visión dirigida hacia la realidad social, y rompiendo con ese prejuicio de tener que hacer un solo género.
Por estas horas, la banda surgida en plena pandemia transita el clima especial de todo eso que promueve lo fundacional. Un primer disco es como un primer hijo, en este caso musical. Y Ramé concentra las mayores sensaciones. Un trabajo en estudio conformado por 12 temas de autoría propia, que ya puede ser escuchado y disfrutado a través de las diferentes plataformas digitales. El álbum fue grabado, editado, mezclado y masterizado en La Hoguera Récords. «Hacía un tiempo que veníamos transitando el tramo final de nuestro primer trabajo discográfico, lo veníamos soñando, diseñando y laburando desde el 2020», señaló Casale Margutti.
Ya en sus primeros pasos, Atípica Pampa comenzó a exponer su impronta con mucha decisión, ganando espacios y consideración. La canción Chacarera por la lucha se transformó en bastión de ese impulso, generando repercusión, y siendo elegida para el certamen IUPA Canta 2021, convocado por el Instituto Universitario Patagónico de las Artes, o nominada al Premio Mercedes Sosa. «El nombre del disco es un descubrimiento que hicimos a partir de algunas lecturas, buscando una única palabra que resumiera un poco la complejidad del trabajo. Ramé es de origen balinés y articula lo caótico y lo bello bajo la premisa que no puede existir una cosa sin la otra. Y a nosotros nos gusta pensar que el disco encuentra su belleza en ese caos de temáticas, de letras, de sonidos y de orígenes», añadió la cantante nacida en Embajador Martini.

En otro momento de la charla con El Lobo Estepario, Casale Margutti indicó que «el núcleo duro del disco está pensado desde un concepto abierto en materia de derechos humanos, de cuestiones socio-políticas y realidades vulnerables. En esa línea hay canciones que tocan problemáticas como los restos de la última dictadura, los desaparecidos, la corrupción, el robo y la invisibilización de la cultura de los pueblos originarios, la situación de las mujeres en la sociedad y de los grupos minoritarios, el río Atuel, la alta tasa de suicidios en la Provincia. Entendemos que son cuestiones necesarias de abordar desde la música, no solo para visibilizarlas, sino también para resistirlas y transformarlas, para pensar la realidad desde lo artístico y desde lo poético».
La vocalista del grupo amplió el concepto sosteniendo que «también hay cuestiones que tienen que ver con lo personal, pero siempre intentamos empatizar con las sensaciones del público en general, cosas buenas y malas que hayan vivido o estén viviendo. La composición de las letras y el momento de originar la música dio vueltas alrededor del deseo de promover el pensamiento crítico, y el despertar de la conciencia que necesitamos para mirar y observar. Estamos muy orgullosos del resultado, esperamos que puedan escucharlo a través de este mensaje que intentamos transmitir para situarnos en el mundo y no para evadirlo».
Los 12 temas de Ramé son Chacarera de la lucha, Democracia inexistente, Zamba de avellanas, Huracanes, Final, Mi lugar, Super yo, Normalidad artificial, Abuela, Rabia, Tenue y Si nos nombras. «Los arreglos, la sonorización, todo fue creado dentro del estudio, y luego, una vez que grabamos, decidimos ir a tocar en vivo. Entonces se van a encontrar con con samplers, beats rítmicos, que son tal vez más utilizados en otros géneros musicales, pero que nosotros lo fusionamos entre folclore y los sonidos contemporáneos. Es interesante el proceso, se rompe con lo estructural. Hubo mucho trabajo de mezcla, de edición, de pruebas, hubo músicos y músicas invitadas. Estamos muy felices de haber plasmado todo eso», concluyó Chino Adam.