‘Sopita’, de Rolando Revagliatti

Poemas del libro ‘Sopita’ de Rolando Revagliatti.

Ruiz Sanz

Habrás de ser Contador Público Nacional

en la Argentina Agrícola-Ganadera de 1912

a la que arribarás en 1886

Habrás de casarte con Josefina Mugione

natural de Caibano, Nápoles

a quien advertirás acaso el mismo día de tu llegada

en el Hotel de Inmigrantes del puerto

de la hospitalaria Santa María de los Buenos Ayres

Sólo uno de tus seis hijos habrá de fallecer enseguida

y tú fallecerás durante la Gran Crisis de 1929

Imaginado en Soria, Castilla la Vieja

apenas después de tu nacimiento

Juancito Ruiz Sanz

en el Reino de la España de Amadeo de Saboya

de 1872.

Salta

Sola

Recostada sobre una piedra

Sonríe y mira a su izquierda y más bien arriba

(el sol la ilumina desde su derecha)

Entorno de rocas y breve escalera de granito

Escribió Salta con tinta y mayúsculas al frente y debajo

y al dorso y arriba

Con otra tinta añadió:

Feliz.

Viva Jujuy

El cartel debajo del que miran a la cámara

manchado en la primera jota y en la segunda u

cuelga de la pared de piedras

debajo de una cornisa

Vestido claro y saquito, ella

quien proyecta su sombra

Pañuelo blanco en el saco del traje, él

Otra sombra, parásita, se atribuye

el ángulo inferior derecho de la placa

Al dorso: veinticuatro de agosto

Y en la minúscula cautivante de Mecha

de aquellos tiempos de ocio, amor y delicadezas:

Jujuy-Estación.

Hotel Llao-Llao

Es una misma foto:

copiada chiquita, en blanco y negro

y otra coloreada, que la triplica

La primera dice:

Hotel Llao-Llao, Bariloche

Fíjese:

le fueron recortados los bordes

Las letras del frente y del dorso han sido alcanzadas

efectivamente

por una tijera

Cielo, hotel, suaves y cortas barrancas

césped cuidadito, arbustos y unos cuatro cedros

(¿o un cedro, dos acebos y un ciprés común?

o bien, ¿un fresno, un mostellar y dos plátanos falsos?

o, por último, ¿un alerce, un boj

un ciprés de Levante y una araucaria?)

Sentada Mecha en escalinata, peinada para atrás

en gran sport, en pantalones

blusa blanca y saco escocés

Color, en el borravino de los pantalones

y el aladrillado de las probables tejas

Todo y Mecha:

muy bien, muy bien.

Profesionales

Elegantísimos, descansados

con las miradas luminosas coincidiendo en un punto a

[derecha del espectador

posando como experimentados profesionales lo harían

modelos o actores

prestancia, naturalidad

Ángel Magaña y Nuri Montsé

Él, chambergo, la cara demasiado llena

Ella, delante de él, la sonrisa

de indecible perfección

Con hermoso sombrero volcado

y tulcillo.

Fantasmas

Yo aprendo

con los fantasmas solariegos

a leer los avisos de los diarios

como el mejor speaker

Eros en papillas, mami

clavado a la cuchara

¡cuándo no!

Escribo con tiza

mi nombre únicamente

con qué otra cosa que no tiza                                   

Quedó quizá en la carbonera del fondo mi triciclo

cerca de las hormigas y la menta

próximo a un caracol maravilloso.

Holgar a costa de papá

Las tortugas

¿11 o 14

en el auto?

¿11 o 14

las veces que nos detuvimos

en los sucesivos serruchos

patagónicos?

¿Papá y el Ford 40 un solo corazón

y mamá un corazón resignado?

¿“La Monumental”

a través de su gran productor

empaquetando chubutenses y santacruceños

y las tortugas arrancadas

de sus destinos?

¿Mamá y yo la holganza

y papá la platita

que mamá administra?

Aporteñaremos las tortugas

las repartiremos

entre vecinos y parientes

Volveré al colegio

¿Y mamá también arrancada

de su destino?

4° Grado

Dos de los chicos sentados en el piso

sostienen un tablero rectangular:

Escuela 21, Distrito 14

4° Grado, Turno Mañana

Soy uno de los trece con corbata

Siete, pulóveres altos o poleras

Los demás, camisas abrochadas

La maestra, con cabello corto

y los chicos, también

Al lado de uno que no mira hacia la cámara

uno entre blandito y esponjoso

El más bravo, Carbone, sonríe

No todos

Yo no, la cabeza inclinada

Al lado de uno con apostura de jugador de rugby

uno huérfano de padre que a veces no traía delantal

Y este año el portero no se cuela en la foto

porque se murió.

Horripilante

¡Horripilante!

la caída de mis cabellos

de ángel

las palabrejas que no armé

con las letras de un paquete

de fideos

y a lo que no me atreví

con municiones

Me han seducido con crema de arvejas

parientes

             cercanísimos.

He sido el ancla

He sido el ancla de mi mamá

y el “no se puede seguir en lo que estábamos”

de mi papá

Él, en parte, pudo

seguir en lo que estaba.

Marina Mercante

En mi uniforme inmaculado y mi gorra

sobriamente sonriendo y entrecano

a mi paso hubieran comentado sobre mi gallardía

mi prestancia ínsita y mi don de gentes

Sereno lobo de mar

con muchos amores y ninguno

De haber yo acatado

ese romántico designio

materno.

Sopita

Vos

       crema de garbanzos

no sos

          sopita

y sos mi sopa

preferida

Así es la vida

incluso la mía

                     (espesa)

aunque es también

-oh, resonancias

fulgores

distorsiones-

sopita.

De pibe

Se me fueron retirando

los vocativos papi y mami

imperceptiblemente

y ninguna otra palabra ocupó las vacantes

Jamás volví

a llamar a mis padres.

Febo

La cucharita que Flavia aferra

dentro del pocillo vacío

es tratada

con la energía cómica

que asoma

ya sus rayos

iluminan

nuestra historia.

Ajustada

Ajustada a su mochila

la nena se va al jardín

caminando

y de la mano de su papá

Volar me gustaría —arguye la nena

viendo algo volar—

pero no soy un pajarito

No -admite su papá

y siguen caminando.

El cocodrilo de Flavia

“Desde que se escapó

no duermo tranquila

No sé ahora qué hacer con mis sueños

Me aseguraron que tenía ojos celestes

y que al ser blanco

                            resultaba

incandescente en la oscuridad.”

Acaso un poemita doméstico que se llama Pupé (solamente)

Acaso te llamaras solamente Pupé

acaso antes de que la empleada de la veterinaria de la calle Bacacay

te llamara Pupé

te llamabas Pupé

Acaso antes de que el veterinario que había asistido a Boni

cuando Boni se enfermó y luego falleció

te recogiera y vacunara y al tiempo nos tentara

con tu incorporación de gatita de un año a nuestra familia

y nos revelara cómo te llamabas

te llamabas así solamente:

                                        Pupé.

Mi gata actual

Mi gata actual duda demasiado

¡Vieran cómo duda mi gata!

No dudo de que dude

A veces

inexpresivamente

Yo me muestro expresivo

a veces

cuando ella duda.

No me libra

Entre los 18 años de mi hija

y los 95 de mi madre

una contienda

de distancias

se me libra.

                                     (2010)

Cansados

Los huesos están cansados

No hay modo de no estar cansados

aunque haya descanso

Los huesos están exhaustos

Por eso no hay modo de no

estar cansados

aunque haya descanso

Los huesos, además, están hartos

de soportarnos, de tolerarnos

nos odien

o nos amen

Los huesos nos expulsan

suplican que los dejemos ir

Detestan que los retengamos

que los exijamos todavía

“¡No es humano!”, chillan.

(a mi madre)

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