Por Yamila Juan
La compañía de arte Cielorraso cerró la temporada de verano de una forma tan original, como ya tradicional para los habitués: fogata y muestra de talentos a cielo abierto, denominada esta vez ‘Cirque da Spelucchi’. Y aunque fue muy notorio el descenso de la temperatura el primer día del otoño, sobre todo a la noche, en eventos así uno se da cuenta de que probablemente no sea el frío la causa principal que lleve a encender un fuego.
Tiene que haber un entusiasmo por mostrar, para sacar de sí, para alumbrar a otros… además de un mero instinto de supervivencia. Y luego de las primeras chispas, necesariamente, un placer por la mutua compañía, más que sólo un refugio contra el aire frío. Sí, y es que reunirse alrededor del fuego pasado el año 2000 amerita reflexiones, en el lado positivo, claro.
Cielorraso es una compañía ecléctica, empezó mostrando sus producciones en el espacio cultural ‘Ruido y Nueces’, en el centro de General Pico, y con el tiempo se fue haciendo camino a unos 12 kilómetros hacia la margen derecha, más precisamente a las afueras de la localidad de Speluzzi. Y de las muestras con producción previa, como la fotografía o los bocetos expuestos en paredes, pasó a preparar la escena para que los asistentes se animaran a mostrar su propio arte… al aire libre y en torno al fuego.
La casilla, como una pieza de circo perdido en el tiempo, convoca a actores que van despertándose de su realidad inequívoca a una nueva función hilarante. Unos vasos de vino, un instrumento que nadie sabe el nombre empieza a largar notas conocidas, y los rostros en un vaivén de naranjas disfrutan, esperan, se acomodan, se ríen. Y queda el telón levantado, así sencillamente, a la demostración más natural de arte y de humanidad.
Sentados en ronda, sin ticket de entrada, sin presentador, los asistentes cantan, improvisan, bailan, ensayan trucos de magia. Puro delirio, espontaneidad de juventud que aflora hasta la madrugada.
Paula y Virginia Gurini, mellizas, músicoterapeuta una e instructora de equitación la otra, junto a Miguel Langé, Alejandro Monteagudo, Diego Cámara y Gustavo Massara son los integrantes de esta compañía y los encargados de la puesta en escena de “Cielorraso rural”. Los artistas son todos los que se animan a sumarse al juego y al fuego.