«Aprendí a temblar con el paso del tren»

Memorable jornada vivió la localidad de Anguil, o mejor dicho, la estación de tren de Anguil, que recibió todo el empuje poético de la escritora santarroseña Adriana Maggio, y con ella globos, vecinos, amigos. Es que este año la poeta y editora preparó un taller literario en dicha localidad y esta fue su fiesta conjuntamente con el cumpleaños de la Biblioteca Popular.

«No fue mi mejor día para las palabras, pido disculpas por los tropiezos pero es que ahí mismo nací y aprendí a temblar con el paso del tren. Estaba mi madre, mi hija, mi hermano, la Flora (Florencia Olguín) de 90 años que sólo fue ´¿a ver cómo creciste?´… era mucho», expresó alusivamente Maggio desde su cuenta de Facebook.

En realidad, todo forma parte de un proyecto de escritura de un guión para un documental-poético y un libro en relación al regreso del tren de pasajeros a La Pampa, haciendo eje en Anguil, precisamente. Hasta aquí- y desde fin de 2014- «he trabajado en el relevamiento de datos, historias, recorriendo estaciones y tomando testimonios a informantes claves, ferroviarios, vecinos de toda la línea Toay/ Santa Rosa- Once/ Buenos Aires. El origen del proyecto es la ‘anécdota´ de que soy hija de ferroviarios, nacida en la estación de ferrocarril de Anguil y que, en ese mismo pueblo, nació la madre del director Eliseo Subiela, con quien iniciamos este sueño y ahora proyecto en plena marcha. La idea es realizar un documental y publicar un libro. Además, y dado a lo potente , inspirador y movilizados del tema, se están realizando acciones -en torno al proyecto- con la comunidad de Anguil y Santa Rosa. Un taller literario en la Biblioteca Popular Pose, de Anguil que funciona en la estación, entre otras», explicó Adriana globalmente el proyecto que ayer vivió su primera fiesta.

Anguil

El proyecto
Comprende la escritura y realización de un guión documental/poético más libro de poemas y relatos. 2014/15. Idea, escritura  y coordinación general: Adriana Lis Maggio. Presupuesto y posible dirección-realización: Eliseo Alberto Subiela. Escuela de Cine (Bs. As.) Producción ejecutiva, (primera etapa): Adriana Lis Maggio con la colaboración de Jorge Pico.

Estación de trenes Anguil
El tren de pasajeros detenido en 1984 (según relato de vecinos) y recuperado en 2014 con una frecuencia semanal que hace Santa Rosa-Capital (Bs. As.) los domingos y Bs. As.- SR los sábados.
No hay archivos de ferrocarriles en la Estación de Anguil ni en ninguna de las estaciones recorridas. Sólo se hallan datos “sueltos” en manos de vecinos e informantes clave.
En esta primera etapa, los recursos son particulares del autor y la generación del proyecto responde a una motivación personal, en conjunto con el director Eliseo Subiela. La propuesta se encuentra en marcha desde fin de 2014 y está en etapa de escritura. Junto a esta tarea, se desarrollan distintas acciones con la comunidad de Anguil y otras localidades, en relación al tren, a saber:
-Taller Literario en la Biblioteca Popular Manuel Pose de Anguil. (En marcha desde el sábado 14 de marzo y por espacio de cinco sábados más una presentación en público, en el marco de los 20 años de la biblioteca. Dicha Fiesta popular se realizó ayer justamente.
-Fiesta Popular (actuación de parejas de baile de escuela de folclore y lectura de poemas, en la apertura del taller. Se realizó el día 14 de marzo.
-Se encuentra en evaluación un viaje en tren –trayecto Anguil- SR- junto a un grupo de  niños de la Escuela Primaria y( o Secundaria con  posterior Taller.
-Se realizaron viajes exploratorios y fotográficos a Anguil, Urbiru; Lonquimay, La Gloria, Hucal; Realicó, Toay, etc.

Los poemas del tren
Serie del tren, los pueblos, los amores… (Borradores. En proceso 2014/2015). Adriana Lis Maggio

Tren Ángui

Anguil (1)

Cuatro calles asfaltadas
y un manojito de casas.
Al borde de la estación
crecen cardos y mañanas.

( Un buzón con boca roja
todavía espera cartas)

En la plaza algunos fresnos,
en los fresnos, las cigarras.
Todas las siestas son coplas
como murmullo de alas.

(Para ser feliz ¿es poco?
Para ser tan poco, basta)

Anguil (2)

En Anguil hay un árbol.

En sus ramas me espero de niña.
Soy una hojita que asoma a ver la luna
(cuando hay luna)
y tiembla con el viento
( cuando hay viento)

Desde ese árbol miro pasar el tren.
Desde esa niña tengo todo el tiempo.

Desde esa niña la vida se encauza
Desde ese árbol…
capaz me encuentre.
Capaz, encontremos
lo que queda.

Los pueblos (3)

Una familia tiene un gato.
Los de enfrente, un perro.
El perro se llama Sultán y el gato no sé.
Una pareja se mudó de la ciudad,
ella hace macetas
y él, no.
La escuela es blanca
la plaza, redonda
etc.
Todo el pueblo es un adjetivo simple.
El gato «nosé» se muere
nacen mellizos de apellido Miranda
y hay celulares en todas las casas.
(Uno o dos)
Tonino recién se despierta.
La vida del pueblo es así,
llena de cosas dulces o amargas
y mucha conversación.

Tu pueblo ( 4)

Me gusta tu pueblo porque es gratis.
Las gallinas respiran aire gratis.
El cielo, los cardos, las flechillas son gratis.
Pescar en las lagunas es gratis.
Barrer las veredas, criticar al intendente es gratis.
La lluvia, la siesta, el boulevard es gratis.
Los cuentos de los abuelos, los abuelos,
los bancos de la plaza son gratis.
Los perros ladran gratis.
El olor de los jazmines, los veranos son gratis.
Las mujeres se enamoran
de hombres que montan caballos.
Los hombres se enamoran
de mujeres que les ceban mate.
Los niños se enamoran de las maestras
y capaz, yo, me enamoro también,
gratis.

Google MAPS

Estoy buscando en google dónde queda tu amor y, según interpreto, entre vos y yo hay un pueblo. Dice de dar la vuelta al árbol, saltarse tres charquitos y a la izquierda, pasar el alambrado. Un paso sobre las piedras, no cruzar río porque no hay río. Abro con las yemas y se ven tres gallinas de dos patas cada una y caballos, de cuatro (patas). Abro más y el caballo me mira. Cierro. Sigo. Veo. Aparecen astillas, estrellas, lluvia ( me distraigo con elles con ellos con ellas…) llamas. No llamas: ovejas. Según interpreto, entre vos y yo hay una incertidumbre de mapas y qué me importa, te lo digo por internet para hacer notar las imprecisiones de la cibernética aunque intuyo, me voy a comer un juicio.

NOSTALGIA
“ … el tren ahora es un proyecto romántico, aún no se lo toman en serio”

Aquí
por las vías que llegan
hasta la capital,
ha vuelto a marchar el tren.

Una locomotora roja
hace punta
y aplasta cardos en los bordes.

Los pasajeros
suben con curiosidad y esperan al guarda
para picar boleto.

Se van los niños.
Vuelve un amor
y mi Penélope de Trilí
sueña el regreso
de aquel Julián.

Solo pasa el tren
va lento…
No se puede arrastrar tanta melancolía.

Primera parada

Algunas palabras
no pueden subir al tren.
Algunas preguntas
se quedan para otros días.

Me avalan Plath, Bukowski, Rulfo..:
el poema sabe esperar.

Afirmación

Ladran los perros. Pasa la tormenta.
Liviana, en la estación, buscando
libros, fotos, los signos
de que aquí hubo una niña.
Sólo hay registros de arena y poco más:
huellas de playa, espuma
un caracol vacío…
Afuera pita el tren.
(Como bramidos de toros)
nada más, pero afirmo: ahí estuve
ahí estoy.

Tiempo que no volvía…

Tiempo que no volvía,
Pueblo.
Tiempo que ya no te nombraba.
Tan cerquita.
Tan ahí.

Entonces vino el tren
y por los nudos de las púas
-alambrado de atrás-
se abrió una campanilla.

Oliendo, como quien
disimula y muerde,
te fui
te voy
la rálala la la …
(con un vestido y un amor).

En los planos…

En los planos del pueblo
no pusieron el cielo
pero el cielo
es más grande que la plaza
más grande que la iglesia

más grande que la escuela

que el club 

que la feria

que tu casa…


Dicho esto, ya tengo razón

(y lugar)

donde extenuarme.

Ponele

Ponele que lanzo el corazón
hasta tu Pueblo adentro
(sin sapito
sin parar,
derecho)
¿Hasta dónde de adentro
tendría que llegar
para que no regrese?

Ir y venir

Jugábamos con las hormigas:
a calcular su carga,
e intuirles poder por tamaño de culo.
Ir a la playa
era pasto:
echarse sobre el verde
para contar estrellas
e inventarse los viajes
sin ningún movimiento.

¿Música?: grillos.
¿TeVé?: la cancha.

Jugábamos a perseguirnos
con «talco» de palmeras
y a cazar mariposas …
( no existía » soltar»
como teoría profunda ni
frase de paredes )
El verano, cada vez,
era un romance nuevo
y un nombre #‎trendingtopic
#‎1968Silvano
#‎1969Rolo
#‎1970Jorge

Jugábamos a irnos
a irnos, a irnos …
y no sabemos volver.

Urgir / hurgar

Hay que hurgar.
Urgir.
No podemos recordarlo todo.
Caminar el silencio
respetar el paisaje
tocar la espina de los cardos,
oler.
Mirar la panza de las mariposas
las vueltas del molino
el eco,
las palabras.
La historia tiene todo y la belleza 
puede ser un tallo
(sin flor)
o
tu boca.
Tu boca
que se mueve 
para que yo me pierda 
y otra vez
debo salir a buscar.
Hay que hurgar.
Urgir…

¿?

¿Acaso fue al lado de los trenes
que aprendimos a temblar?
¿Tu pueblo cabe en una mano?
¿Pueden, las campanillas de las vías,
hacer florecer las estaciones?

¿Vive aún la liebre que soltamos?
¿Cuántas revoluciones por minuto
hace un beso mojado?
¿No existen ya las zorras?¿los furgones?
…

Empobrece el hombre 
que no se hace preguntas.

Tu pueblo tiene…

Tu pueblo
tiene todas
las palabras.
Voy y vengo.

Trabajo.

Tomo mate 

y degrado
el 
»no puedo» 

hasta el «quiero».
Tu pueblo
tiene todos
los olvidos
(yo sólo tengo
que elegir).

Tu amor es …

Tu amor es injusto
con el pueblo:
voy y vengo estudiando piedritas,
voy y vengo descifrando durmientes,
voy vengo recopilando historias…

y apenas una lluvia 

borra la ruta,

el mapa

y me ahoga en un beso.

(Ahora empiezo otra vez, sacudo el agua como sé, de las perras; abrir abrir, paciencia y que aparezca el cielo)

Voy

A tu pueblo, le voy
naturalmente:
le voy de chiquita
le voy de grande
le voy de poeta
de maestra o mujer,
le voy.
En cambio
a vos, te voy
involuntariamente:
te voy con música
te voy con besos
te voy con manzanillas,
como sol de frente.

«Me puse ventanillas
en los ojos
para poder mirarte
desde el tren…»

Existencia

Cuando estoy inquieta
voy hasta tu pueblo:
allí huelo la bruma del cereal
cayendo por los silos;
el sudor de las liebres,
los frutos de la tuna…
Cuando tengo zozobra 

pienso en vos por qué vos 

por qué tu pueblo..¿?

y la calma me vuelve
-tal como ha vuelto el tren-

no por la forma
sino por 
a existencia.

«Si me hacés quererte
quedate cerca» -dijo.
Pero tampoco le sale.
Y ella,
que aprende todo de los perros

¿No advirtió que no caminan para atrás?

Voy a quedarme con…

Uno de estos días
voy a devolverte el pueblo.
No importa que las manos
quedaran lastimadas,
el corazón,
los pies…

Aprendí a temblar con los trenes

y -con su vuelta-
supe que de todo, hay más.
Uno de estos días
voy a devolverte el pueblo
y a quedarme sólo con la magia
que me hizo ir y andar.

Los pueblos
-como los cactus-
vienen bien.
Espina y flor
y si no da,
hay otro.

Tu pueblo
-como tu amor-
vienen bien.
Espina y flor
y si no da,
hay otro.

Voy y vengo
de tu pueblo
como si hiciera algo

Para serenarme
pienso en tus manos
( no en lo que hacen
sino en lo que no tienen)
Sin huellas
todo se podría escribir de nuevo.

Los trenes son sagrados.
A ver:
Todos los hombres se besaron allí.
Todas las mujeres agitaron su mano.
Un niño – al menos- echó aliento en el vidrio.

Una perdiz viajó 
ganado en pie
leche
manteca 
y barriles de miel
…
Los trenes son sagrados 

y aún corren peligro 
entonces

¿cómo podré quedarme quieta?

Decís otoño
y tu pueblo se llena
de hojas muertas.
Decís del tren
y vuelve.
Decís el cielo
y las nubes 
se abren como pan.
Decís casa naranja

trabajo compartido

leche azul
…

Es.

¿Cuando vas a decir amor
para quedarnos?

El traqueteo del tren
me trae un nombre
pero no puedo saber,
no puedo saber …
no puedo saber.
Uu úuuuuuu.

Un día,
por fin,
tu pueblo se ilumina
y me devuelve las señales.
Entre el temblor

y las manos,
caigo
hasta la historia.
De tu pueblo
a esta parte
lo difícil era volver el tren
y ha vuelto.
Lo difícil será 

cortar durmientes

pulir las vías
atar señales 

(… ataremos)

Viajar sin perderse.
Tapar grietas y hendijas.
Temblar entre vagones.
Aceptar que no quedan
ni postes, ni yuyos
ni pueblo ni estaciones
que nos salven
de amar.

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