Los instrumentos de viento son elementos fundamentales de la expresión musical del Noroeste argentino. Y en ese sentido, tanto la quena como el siku son parte de esa tradición, están íntimamente relacionados a la cultura popular. Los sonidos que logran, la comunicación crítica, no solo verbal, sino gestual, corporal, sonora y visual, ejercitando el intelecto, la emoción, la percepción y el dominio creador.
En el transcurso de este mes, y a partir del jueves 7, el músico jujeño Carlos Javier Farfán Valeriano estará dictando desde las 20:00 horas un taller en América Bodegón Cultural (calle 9 número 171 Oeste). El mismo es convocado por Músicos Independientes Piquenses Asociados (M.I.P.A), y a lo largo de ocho clases programadas brindará sus conocimientos y expondrá sus virtudes en el uso de ambos instrumentos, como una alternativa en la cual se ocupa de la búsqueda experimental en relación con otras personas, por lo que se trata de una ocasión propicia para generar un intercambio con los asistentes.
El programa comprende dos clases semanales, con una carga de dos horas, y tiene un costo de 700 pesos (socios) y 800 pesos (no socios), monto que se deberá abonar previo al inicio de la actividad, teniendo en cuenta que el docente se instalará en nuestra ciudad durante todo el mes. Los temas serán los siguientes: 1. Quena y sikus (características sonoras, materiales, mantenimiento). 2. El cuerpo en relación a los instrumentos (postura, relajación y respiración). 3. Ejecución (emisión de sonido, digitación y articulación). 4. Interpretación musical (características del género musical popular que se estudia en relación a la sonoridad y posibilidad del instrumento; fraseo, recursos expresivos y tendencias). 5. Repertorio, música popular (propuesto por los destinatarios, propuesto por el docente y los destinatarios, ensamble; metodología, formato taller; se parte del repertorio que interpreta o conoce el destinatario; conformación de colectivo sonoro para el ensamble en vientos caña).
Farfán Valeriano vive actualmente en la ciudad de La Plata, y su vinculación con los diferentes instrumentos de viento se produjo cuando tenía 12 años. Preferentememte ejecuta música andina, ha integrado diferentes grupos en la provincia norteña y también, cuando es convocado, acompaña a bandas de rock para dejar su impronta. Participó en el disco Llamando al sol, de Natalia Valeriano, donde se rescata y valora los ritmos de los pueblos originarios. Fue parte también del disco Encontronazo, que concentró a jóvenes músicos jujeños, e intervino en el proyecto musical Pueblos, naciones, indígenas, coordinado por Oscar Maiza, un luchador por los derechos de todas las comunidades originarias.
Sikus
Instrumento de origen andino perteneciente a la cultura quichua. Siringa, huayra o ayarachy, son otros de los nombres que recibe. Mucho se habla de una extraña y estrecha relación entre las flautas pánicas y otros instrumentos andinos, con instrumentos similares del lejano Oriente. Una muestra de ello es que tradicionalmente, el sikus es ejecutado por dos músicos donde cada uno, toma una mitad del instrumento; (Arca e Ira) ya que está constituido por dos filas de cañas superpuestas.
He aquí, otra semejanza con Oriente, ya que al igual que en la música china, la escala masculina y la femenina, se juntan en una única flauta pánica. En Sudamérica, también existen estas escalas pero están repartidas en dos flautas que son complementarias. Cuando lo toca un solo ejecutante, este toma las dos mitades del instrumento entre sus manos que suelen estar atadas por una tela con coloridos motivos indígenas. Su tamaño varía de acuerdo a las medidas de las cañas, pero el más utilizado mide 30 cm. de largo por 12 de ancho y está afinado en Sol mayor.
Quena
Es junto con la zampoña el instrumento andino por excelencia. Pero es necesario destacar, que su verdadero origen, no es ciertamente conocido. Se la ha visto en el Tíbet, en Asia, en Bolivia, Perú y Argentina. Desde sus comienzos, fue un instrumento ligado a todo tipo de rituales y ceremonias religiosas. Es un instrumento que ha evolucionado notablemente desde sus comienzos (hecha de huesos de animales, y hasta de humanos) hasta nuestros días (hecha de caña hueca, que es una especie de bambú y hasta de madera). Prácticamente no hay partitura que se le resista y al día de hoy, es cada vez mayor el número de músicos virtuosos que se interesan en su ejecución.
Su sonido es extremadamente emotivo, dulce y nostálgico; evocándonos lejanos tiempos y emociones que nunca conocimos; pudiéndose crear con ella todo tipo de climas y sentimientos. Están generalmente afinadas en La y en Sol. Los quenachos, están afinados en Re y en Mi.