Un libro es acaso el paradigma de lo que Jacques Derrida llamaba como indécibable. No respira, no emite sonido alguno, no se reproduce, pero vive. Una vida que le es propia y no se asemeja a ninguna otra sobre la faz de la tierra. Inscrito en el espacio, y capaz de trascenderlo. No habla, y sin embargo nos interpela. Ni objeto ni sujeto. Espacio de confluencia. El filósofo y escritor español Fernando Savater señaló que «una biblioteca es como una farmacia, con remedios para todo mal». Es, también, el santuario que permite ese acto íntimo, ese vínculo sensorial con un libro. Y es el mágico laberíntico recorrido a través de los estantes. El contenido ritual de la cultura.
La Biblioteca Popular Municipal José Manuel Estrada inauguró un nuevo espacio dentro de sus instalaciones. Se trata de una sala con libros y objetos destinados a los más pequeños, donde podrán acercarse padres y abuelos acompañándolos para sus primeros contactos con la lectura. Tras un acto donde la homenajeada fue la lectura, autoridades y gestores de la cultura piquense inauguraron la denominada Bebeteca, además de otros nuevos espacios. En ese sentido, la sala 1 del Centro Cultural Maracó albergó un emotivo transcurrir de lecturas y fragmentos vinculados a la historia de la institución, próxima a cumplir 105 años.
Los nuevos espacios que se inauguraron son una invitación a que las nuevas generaciones tengan contacto con los libros, destacándose la mencionada Bebeteca, una sala acondicionada especialmente para que los padres inicien a sus hijos más pequeños en el hábito de escuchar historias. Producto del trabajo de los empleados de la Estrada y de los integrantes de su comisión de apoyo, así como a la ayuda aportada desde distintos ámbitos de la política, se logró obtener lo necesario para encarar la infraestructura, con la adquisición de objetos y la restauración de otros de espacios infantiles y juveniles que fueron declarados de interés municipal. A su vez, la Cámara de Diputados, por resolución, reconoció a Héctor Ferrari, presidente de la citada comisión, y a una de las refundadoras de la institución, ya fallecida, Carmen Camucha Ferrari. Dicha resolución fue entregada por las diputadas Alicia Mayoral y Patricia Testa.
En el transcurso de la velada actuaron el Coro de la Tercera Edad, dirigido por Sebastián Díaz, que se presentó con un repertorio de canciones infantiles, y el dúo de violines Ocho cuerdas, conformado por Alana Ducaghinni y Germán Alzogaray; además, el concejal Héctor Viola leyó un artículo sobre la importancia de los libros frente al desarrollo de las nuevas tecnologías, Testa narró un cuento ante los niños presentes, la concejal y escritora Olga Reinoso expuso un texto de su autoría, y la también escritora Elena Auguet emocionó a los presentes con su relato, para finalmente dos adolescentes dieran cuenta de sus experiencias con la lectura.
Antes del tradicional corte de cintas, el intendente Juan José Rainone señaló que “debemos revolucionarnos un poco para hacer llegar la capacidad y la habilidad de algunos para que otros lo puedan disfrutar”. Luego de recorrer los espacios renovados, los presentes compartieron un ágape en la Biblioteca. Ferrari había anticipado que la nueva sala está conformada por libros especialmente diseñados para bebés, con texturas y sonidos, además de juguetes y títeres para que desde edad muy temprana, “se vayan acostumbrando al manejo de estos objetos. Creemos que es una forma de iniciarlos en el cariño que le deben tener a los libros. Hay estudios que indican que la mamá, desde antes de nacer el bebé, puede estimularlo con lecturas y que, de forma melodiosa, le vaya contando un cuento”.
La magia de ir a una biblioteca
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