«Debemos cuidarnos y resguardarnos en nuestro interior»

«Acá estoy, con una lapicera en mi mano para escribir lo que me pasa en este momento crucial y crítico que estamos viviendo los seres humanos. Cerrando mis ojos puedo ver imágenes, esas que dan vueltas y vueltas en mi cabeza. ¿Será el encierro, la cuarentena, el choque de sensaciones que sufro últimamente? Ustedes se preguntarán ¿qué imágenes?. Aplausos, micrófonos, gente, luces, acordes de una guitarra, retumbo de un bombo legüero, envueltos en sueños y susurros, indicios de que algo más profundo corre por mis venas. Sí, mi pasión hecha imágenes, esas que hasta hace unos días eran materia corriente en mi vida. Cantar, decir, interpretar, actuar, transmitir…Todo eso en una simple canción soltada al imaginario colectivo. Con mucha impotencia siento que todo eso, hace algunos unos días, se apagó porque el mundo se paró, porque algo más poderoso se infiltró en nuestras vidas, y todo cambió. Nuestra forma de vivir, de relacionarnos, proyectos, anhelos, sueños, vanidades. Estamos caminando sobre la cornisa y si damos un paso en falso nos caemos y ahí sí, todo terminaría. Pero algo en mí me dice que ese miedo y esa incertidumbre que tengo no puede parar con esta pasión tan noble. Que por eso debemos cuidarnos y resguardarnos en nuestro interior para que todo esto pase y sea una lección aprendida para el resto de nuestras vidas. Soy artista por naturaleza, desde el vientre de esta tierra pampeana que me vio nacer, caer y surgir como el ave fénix. Así de simple, así de complejo. Quiero seguir soñando, proyectando, equivocándome, aprendiendo, para continuar dejando pequeñas huellas, pero huellas al fin,en mis hijas, en mi sangre, en mis prolongaciones, en los que me quieren de verdad, en los que creyeron en mi. Por eso acá estoy, acá soy, acá voy y acá existo, y quiero expresar que cuando la tormenta pase y las puertas se abran, acá estaré para soltar mis canciones al viento. Pero en el mientras tanto, sigo buscando, ahondando, aprendiendo y resignificándome».

Lila Acevedo

Nació en General Acha. Hace más de 30 años que viene con su voz indagando entre las historias y la poesía de la llanura pampeana. Maestra rural en una Escuela Hogar, alfabetiza desde hace 20 años, y también es profesora de bombo y de folclore. La cantante pampeana ha recorrido diferentes escenarios del país, y fue ganadora como solista en el Festival de Baradero y en el Festival de Laborde, entre otros. En su derrotero ha expuesto la obra de Anita Carmen Chela Gentile, principal referente de la historia musical achense de los últimos 50 años. Su voz se luce interpretando Lluvia en el valle, Zamba de mis pueblos, Me vuelvo a mis pagos o Chacarera de La Pampa, entre otras. Siempre acompañada en percusión por su marido Gustavo Creevy, y en reiteradas ocasiones por el piquense Daniel González.

Esta noche, Lila Acevedo intervendrá desde las 22:30 horas en una nueva juntada de #MujeresCantoras, reuniendo a artistas de diferentes puntos del país. La transmisión será en vivo a través de Facebook (Lila Acevedo) e Instagram (@lila.acevedo.3).

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Autor

Raúl Bertone