«No sirve pensar en uno mismo cuando la realidad es que debemos cuidar a todos»

«Estamos atravesando un tiempo difícil, no solo por la complejidad de esta enfermedad que ha atacado de manera letal a la humanidad, sino también por las cosas que pasan en nuestro país, y más cerca aún, en nuestra ciudad. Nos cuesta mucho esfuerzo hacer las cosas como corresponden y no solo lo digo por las personas que transitan en la calle como si nada pasara, también por la gente que es oportunista e incrementa el valor de las cosas que más necesitamos. En momentos tan sensibles es cuando más unidos tendríamos que estar, y sin embargo, hacemos caso omiso a las recomendaciones y consejos que nos dan aquellos que están al pie del cañón. Médicos, enfermeras, policías y tantas personas que haciendo su trabajo nos cuidan y nos defienden, mientras nosotros hacemos nada o poco de lo que nos dicen. Empecé así porque son situaciones que uno no llega a entender, ¿cómo es que somos tan descuidados con el prójimo y con nosotros mismos?, ¿cómo es que no podemos ver más allá de nuestro perímetro?. Espero que esto nos sirva para aprender como sociedad y cómo ser humano, que no sirve pensar en uno mismo cuando la realidad es que debemos cuidar a todos. En este tiempo de permanecer en casa, el lado positivo, en mi caso, es la música. Lo aprovecho para componer, estudiar y preparar el próximo espectáculo que, si Dios quiere y todo esto termina pronto, haremos este año. Además se disfruta estar con la familia, con mi esposa y mis hijos que, como siempre, están presentes y son artífices fundamentales para seguir con mi guitarra y mi canto. La comunicación con el resto de la familia y los amigos a través de video llamadas, las que en otro tiempo eran impensadas, salvo por alguna película de ciencia ficción. Que esta pandemia termine pronto, pero mientras tanto, sigamos siendo responsables, quedémonos en casa y pensemos en los demás. Con solo esad dos actitudes cambiaríamos la manera de pensar y de ser».

Néstor Bessoni

Los primeros conocimientos musicales, cuando adolescente, los recibió de su profesor de guitarra Daniel Mollani; luego marchó a Buenos Aires para estudiar en la Escuela de Música, siendo Alberto García quien le proporcionó toda la información precisa sobre armonización. En nuestra ciudad irrumpió en la escena con dos bandas como Drakkar y La Compañía Eléctrica, que acompañaron ese impulso. Luego, la idea de formar una familia pasó a ocupar el primer lugar entre sus objetivos, por lo que la música quedó un buen tiempo relegada. Hasta que en 2015 sintió la necesidad de volver a nutrir sus días con canciones. A partir de ese momento viene realizando diferentes espectáculos, con distintos formatos, mostrándose no solo en nuestra ciudad, sino también en otros reductos de nuestra provincia. Expone además su veta de compositor, saliendo al ruedo con temas propios, y siempre acompañado por amigos de la música.

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Autor

Raúl Bertone