De alguna forma el teatro comunitario es parido por la necesidad de restablecer valores perdidos. Poder recuperar la voz propia, sin intermediaciones que pretendan interpretar lo que se siente y se piensa. Una verdadera forma de arte colectivo, desde y hacia el espacio popular. Esa convicción que podemos resumir en la cita del dramaturgo brasileño Augusto Boal: «El teatro es eso: ¡el arte de vernos a nosotros mismos, el arte de vernos viéndonos!».
Existe entonces una impronta superadora con la idea de producir y crear teatro. Y el barrio como espacio vital, concentrador.
La idea primordial de este tipo de poética es inclusiva. Esa idea de que el arte es un derecho. Entendiendo que se puede aprender junto con el otro aún siendo parte de otra generación. Así se suceden relatos que sirven para echar luz a diferentes temas postergados, relegados. Esa pertenencia al lugar, y a los distintos contratiempos, les otorga a los vecinos la autoridad para ironizar sobre su propia vida en el barrio.
La Cooperativa «La Comunitaria de Rivadavia» inició con sus talleres de teatro en varios pueblos de la provincia de Buenos Aires y en los primeros meses de 2013 desembarcó en nuestra ciudad, aceptando el convite de las cátedras de Práctica II y Sociología de la Facultad de Ciencias Humanas de la UNLpam. El contagio fue inmediato, en mayo se puso en escena sobre el escenario de El Viejo Galpón la obra “Cuentos de frontera”, del grupo de González Moreno, comenzaron a sucederse los encuentros cobijados por el Comedor Universitario y posteriormente en el salón de la Comisión de Fomento de barrio El Molino. La creación colectiva “El baile del Molino”, permitió cristalizar el carácter auto-gestivo, clave para comprender los alcances de la organización desde el mismo aprendizaje en la gestión de recursos.
En el último mes del año anterior se estableció una nueva comunicación con el público. En una jornada que sirvió para el cierre de actividades del Grupo de Teatro Comunitario de General Pico, fueron expuestas las obras “Con los pelos de punta”, «El traje nuevo del emperador” y “El baile del Molino”. El Grupo no se quedó quieto en este 2015 y es así que anunció para el domingo 3 de mayo el reestreno de la obra de creación colectiva «Se cayó el sistema, disculpe las molestias», junto a La Comunitaria de Rivadavia, en la que habrá más de sesenta vecinos en escena.
La obra fue presentada en sociedad en ocasión de la realización, meses atrás, del 1° Congreso Nacional de Cultura Viva Comunitaria, celebrado en diferentes puntos enclavados en las sierras cordobesas. Una delegación conformada por ochenta vecinos de General Pico, América, Sansinena, Fortín Olavarría, Roosevelt y González Moreno compartió emociones junto a más de mil quinientos artistas comunitarios de todo el país, logrando una excelente aceptación de la gente reunida en la Plaza Herbera, de Unquillo.
Un peludo y un zorro, emblemas de la resistencia del modelo agropecuario, vivirán las peripecias de los cambios productivos de la llanura pampeana. A través de las famosas leyendas populares de aparecidos recorrerán los nuevos mitos y las nuevas problemáticas rurales…El desplazamiento de la vaca por la soja, el cierre de las escuelas rurales, la falta de empleo. Los personajes, desplazados a la ciudad, serán testigos de las consecuencias de los cambios culturales: hacinamiento, tecnología, consumo y basura. Una obra que se pregunta por la esencia de la humanidad. La puesta en escena, después de la excelente respuesta del público en el estreno del pasado día 19 en Rivadavia, tendrá lugar en el salón de calle 13 entre 46 y 48, en el corazón del barrio Carlos Berg, y la entrada anticipada tiene un valor de 30 pesos.

