Anteriormente habíamos publicado un trabajo narrativo del piquense Juan Rizzi. En esta oportunidad y como ejemplo de versatilidad, Rizzi nos ofrece una poesía con tintes románticos y eróticos, una veta que parece salir a la luz con fuerza y convencimiento en que las palabras podrán expresar su sentir.
Por Juan Rizzi
¡Amada mía si supieras las intensas luchas
que en mi cuerpo se libran!, batallas perpetuas
de punzantes desvaríos donde mi espíritu
en noble lid blande la espada de tu pasión,
para cortar las proyectadas redes
que, como víboras avarientas, con sonrisas
de mujeres encantadas por ilusorios néctares,
pretenden trastornar mis placeres.
Con bellos encantos y cantos de sirenas,
es en los profusos océanos
donde mi barca siente crujir su mástil mayor,
pero es tu cariño puro y sencillo, amor,
que como escudo y lanza se aprestan en la pugna
en mis entrañas, y cubren mi corazón con una
malla intrincada de besos caricias y susurros
junto al eco de tu voz en mis oídos.
En bruscos virajes de un timonel valiente,
que por tu pasión vive, y en armonía con el tuyo late,
deja mi alma atrás esos encantos de mujeres que obsequiosas
lanzan sus odas de conquistas al aire; y hacia las costas
calmas de tu cuerpo, adonde mi barca proyecta
su proa para navegar su agua profunda,
donde los vientos son los suspiros
que de tu boca salen en esos momentos
en que los ojos se encuentran
y un “te amo” nuestros labios susurran.