Carina Juan, revitalizando el viejo arte de la encuadernación

La historia de la encuadernación está enormemente ligada a la historia del libro y de las bibliotecas, como así también al arte mismo. Si bien parece una práctica un tanto perdida en el presente, la belleza de la encuadernación sigue latiendo y ahora en General Pico habrá una oportunidad de aprendizaje de la mano de Carina Juan.

Carina Juan (foto Facebook)
Obligado es reconocer a la encuadernación toda la importancia que merece. A lo largo de la historia, la labor del encuadernador ha sido accesorio a la del impresor. Su labor en el taller era en muchos casos, la de completar la labor del impresor y su finalidad, la de conservar el ejemplar que contiene. Por suerte, en otras ocasiones era ejemplo de la manifestación artística de una época. La bibliofilia está estrechamente unida con el ars ligatoria. El bibliofilo es la persona exquisita que sobre todo adora la belleza y la forma. Tal y como nos dice el gran encuadernador Antolín Palomino Olalla en su Autobiografía “el arte más nobilísimo es la encuadernación”.

La historia de la encuadernación está enormemente ligada a la historia del libro y de las bibliotecas. Ya en las épocas antiguas, desde el rollo de papiro hasta los libros o documentos en forma de códice, comenzaban a acumularse en las estanterías de las bibliotecas, y sólo el bibliotecario o responsable era capaz de localizar una obra. Los libros estaban guardados en distintos recipientes como cajas, ánforas, cestas etc. En esta época no se puede hablar de encuadernación en sentido estricto, aunque ya en aquella época los rollos que trataban de un mismo tema se colocaban juntos en la misma ánfora o cofre de metal. Con la desaparición del rollo y la llegada del códice se dan las primeras y primitivas encuadernaciones. En la época romana, los esclavos eran los encargados tanto de copiar el libro como de realizar su encuadernación.

La finalidad era clara: El códice, formado por varios cuadernillos escritos en pergamino, era muy frágil y pronto se vio la necesidad de protegerlos. Las primeras encuadernaciones se realizaron en tablillas de cedro, con bandas de cuero para envolverlos y unas correas para sujertar y transportar el códice. En las cubiertas comenzaron apareciendo las primeras ornamentaciones y técnicas decorativas.
Carina Juan va a dictar, precisamente, un Taller de Encuadernación. Juan es una artista visual que acaba de regresar a General Pico y está inaugurando su taller dónde se dictarán diferentes técnicas, todas aplicables a la encuadernación. En este primer taller pautado para el 29 de este mismo mes de septiembre, se hará foco en la técnica de la costura copta.

La costura copta
La costura copta es una estructura de lomo visible, sin adhesivos, en donde la costura es la gran protagonista. Carina Juan nos dice al respecto: «haremos la experiencia con diferentes hilos y varios colores, además veremos nociones importantes sobre los materiales y las herramientas de encuadernación; diferentes papeles, telas y materiales para el las tapas. Confeccionaremos el interior del cuaderno con hojas de papel Bookcel ahuesado de 80gr, cosidas a mano como cuadernillos con costura copta y armaremos un juego de tapas en donde analizaremos las proporciones de las mismas con respecto al interior y veremos nociones importantes como las pestañas y márgenes de costura.»

Cabe señalar que el taller incluye todos los materiales, aunque se puede llevar algún papel o tela que los asistentes gusten de utilizar.
Se recuerda asimismo que el taller tiene como cupo máximo 5 participantes y el valor es de $550. Los cupos se reservan previamente abonando la mitad del valor. Para inscribirse enviar mensaje por mail o al teléfono de contacto.

Encuadernación

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