¿Cómo durmieron, cómo comieron, los soldados de la Independencia?

Los miles de hombres que integraron los ejércitos revolucionarios pasaron al olvido, en la mayoría de los casos. Pero la reseña del libro “Ser soldados en la Guerra de la Independencia” nos cuenta acerca de la vida cotidiana de los soldados en los ejércitos de la Independencia, que por primera vez es investigada a fondo y relatada de modo accesible y ameno: cómo comieron, cómo durmieron, cómo lucharon. Para recuperar una parte del sentido con el que una generación se sacrificó en los campos de batalla.
Dicho libro, “Ser soldado en las Guerras de Independencia. La experiencia cotidiana de la tropa en el Río de la Plata, 1810-1824” (Ed. Sudamericana), del historiador Alejandro Rabinovich, se presentará en la librería Fahrenheit (Santa Rosa, 9 de Julio 56) el viernes 19 de junio a las 20.30.
Rabinovich nació en Bahía Blanca, estudió Ciencia Política en Rosario y realizó su doctorado en Historia y Civilización por la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de París, donde residió siete años. Volvió al país en 2010 y se instaló en Toay. Su tesis de doctorado «La société guerrière. Pratiques, discours et valeurs militaires au Río de la Plata, 1806-1852», recibió el premio al mejor trabajo de historia militar realizado en Francia en 2010 (Prix d’Histoire Militaire 2010). Actualmente se desempeña como investigador del CONICET y es profesor de Historia Argentina II en la Universidad Nacional de La Pampa.

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Reiteramos aquí un fragmento de la entrevista que le hizo Tumacondo tiempo atrás, acerca de su libro:

¿Qué edad promedio tenían aquellos soldados?
En general los reglamentos permitían reclutar soldados de entre 16 y 45 años, pero en tiempo de guerra, en la práctica, se reclutaba mucha gente por encima y por debajo de esos límites. Hay cadetes de 10 años de edad, y es normal que los músicos del regimiento sean niños. También encontramos soldados de cincuenta años en servicio, una edad muy alta para la época. Lo importante es que, a diferencia de otras guerras más modernas, la guerra de aquél entonces no era un asunto exclusivamente de jóvenes, sino que había una gran cantidad de soldados entre los 30 y 40 años.

¿Pudo averiguar algo sobre sus vidas íntimas, en cuanto a su relación con las mujeres?
Sí, hay dos capítulos al respecto en el libro. A las fuentes no les gusta hablar del tema, pero en los archivos judiciales encontramos todo tipo de historias: de amor, de odio, románticas o violentas. Hay que entender que en la guerra de independencia se movilizaron varios miles de hombres durante años, a cientos de kilómetros de su lugar de origen. Estos hombres iban estableciendo relaciones a lo largo del camino. Con mujeres de los pueblos de paso o con las muy numerosas cuarteleras que los acompañaban.

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