«Toda creencia en una cuestión de hecho o existencia reales deriva meramente de algún objeto presente a la memoria o a los sentidos y de una conjunción habitual entre éste y algún objeto» escribió David Hume. Desde Ushuaia hasta la Quiaca, los viajeros saben que aquellos caóticos amontonamientos de botellas, gomas y partes de automotores que se encuentran al costado de la ruta, no responden a los caprichos etílicos de algún viajante trasnochado, sino a la espontánea necesidad de rendir culto a la «Difunta Correa». El «Gauchito Gil» es otro de los santos venerados con altares situados a la vera de los caminos. Como también aparecen otros también populares pero cuya devoción es más regional, como San La Muerte, en el Litoral; el Maruchito en Neuquén; y los angelitos difuntos en el Noroeste. Santuarios o capillitas que se levantan tapizadas con ofrendas y tautológicos testimonios de agradecimiento. Desde chapas de patentes, chupetes, camisetas de fútbol, yesos o sillas de ruedas inútiles ante milagrosas recuperaciones, adornan estos sitios del culto.
El fotógrafo Santiago Echaniz ha dedicado más de quince años a investigar este fenómeno, una investigación que no está cerrada, ni mucho menos, y en la que se cruza lo místico con el paisaje intervenido. Desde el próximo viernes 8 de mayo estará exponiendo en la Fotogalería «Horacio Echaniz» del Centro Municipal de Cultura (CMC) de Santa Rosa, la muestra denominada «Caminos de fe». Plantea este ensayo a modo de tipologías, que recuerdan el método de Bernd & Hilla Becher, pero a diferencia de ellos, no se impone ninguna regla estricta ni apela al rigor que caracterizó la escuela de Düsseldorf, a decir del curador Joaquín «Jimmy» Rodríguez. La inauguración se producirá a las 20:00 horas, y los interesados en visitarla, pueden hacerlo concurriendo a la Fotogalería ubicada en la calle Quintana 172.
«La fe y la religiosidad son entramados complejos que pueden rastrearse a lo largo de todo el proceso evolutivo humano. No por frecuentes ni ancestrales han perdido su poder ni su valor simbólico, siendo costumbres vivas, en permanente resignificación. La proliferación de santuarios en las rutas argentinas es un fenómeno en aumento que se extiende hasta los rincones más inhóspitos y alejados de cualquier centro poblado. Esta accción al costado del camino no es casual, habla de marginalidad, de lo que no cabe dentro de la institución y se manifiesta espontánea, en pequeños altares construídos y mantenidos por manos anónimas. Pero no es lo único que dicen estos templos improvisados. ¿Qué mecanismos íntimos activa la soledad del viajero, que lo lleva a detenerse, o incluso construir, un altar en medio de la inmensidad desolada?. «Caminos de fe» tiene la solidez determinante de una obra madura hecha a conciencia», concluye Rodríguez.
Echaniz básico
Santiago Andrés Echaniz nació en Capital Federal, en 1961. Se radicó en Santa Rosa en 1967. Es biólogo y se desempeña como docente e investigador de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UNPam. Desde 1996 se ha dedicado a la docencia fotográfica, dictando cursos básicos, seminarios de iluminación, laboratorio blanco y negro, estética de la fotografía, lenguaje y composición fotográfica. Desde 1986 hasta 2006 fue reportero gráfico del diario «La Arena». Ha tomado cursos y seminarios, tanto sobre fotografía documental como sobre fotografía contemporánea y estética con Fabiana Barreda, Frederic Lambert, Piroska Csuri, Alejandro Montes de Oca, Juan Travnik, Hugo Gez, Gustavo Frittegotto, Julie Weisz, Luis Martín, Margarita Ledo Andión, Vicente Viola y Sergio Fasola entre otros. Fue jurado en más de 20 ocasiones, dentro y fuera de La Pampa.
Presentó más de 20 muestras individuales (entre sus proyectos se cuentan «Trece años», «De los árboles», «Pampa de ayer», «La Santa Rosa que no vemos», «Movi motum», «Puertas muertas» o «El ferrocarril del sur»), participó en más de 80 colectivas y realizó cinco en co-autoría con Alicia Vignatti, en el Centro Cultural Recoleta (Bs.As), Centro Cultural Villa Victoria Ocampo (Mar del Plata), Facultad de Ciencias Sociales (UBA), Museo Provincial de Artes (Santa Rosa), etc. Fue seleccionado para exponer en “Argentina pinta bien” (2008), en los “Encuentros abiertos de Fotografía -Festival de la Luz-” de los años 2004, 06, 08, 10, 12 y 2014) y en la Casa de la Cultura del Fondo Nacional de las Artes. Recibió distinciones como: 2º Premio y Mención de Honor en el 1° Salón Pampeano de Fotografía (2002); 1° Premio del 1° Salón Fotográfico Patagónico Argentino- Chileno (2003), Mención en el Concurso «Pueblos que desaparecen», organizado por la ONG RESPONDE (2003), Gran Premio de Honor y 1° Primer Premio en el 3° Salón Pampeano de Fotografía (2006), y 1° Premio y Mención del Jurado en el Salón de Artes Visuales de La Pampa, Sección Fotografía (2013).


