«Dejé que salgan canciones que me vienen acompañando desde hace tiempo, pero siendo una nueva yo»

Dejar aflorar sus sentimientos y sus emociones, todo eso concentrado en un disco. Salir a la superficie, surgir, aparecer, asomar, manifestarse, brotar. En Los cuadernos de Malte Laurids Brigge, Rilke escribe: «Aprendo a ver. No sé por qué, todo penetra en mí más profundamente, y no permanece donde, hasta ahora, todo terminaba siempre. Tengo un interior que ignoraba. Así es desde ahora. No sé lo que pasa». La cantante pampeana Flor Fernández ha venido transitando un camino del redescubrimiento personal, emparentado con sensaciones propias del ser humano que no ceja en su búsqueda. Así, fue alimentando también ese entusiasmo que la lleva a seguir indagando música para cantar y vivencias qué explorar.

La nacida en Intendente Alvear es dueña de una sólida técnica vocal, y cadencia. Mixtura inmejorable para bosquejar una impronta personal importante, un estilo propio en el terreno del folclore, expresión musical que la está cobijando desde sus comienzos. Porque a su halo de seducción, encanta ella y atrapa su modo de cantar. La simbiosis perfecta. Por estos días Fernández desfila su arte con su primer disco solista. Aflorar es consecuencia esa búsqueda iniciada tiempo atrás. Buscando desde el vamos de que sonara verdadero.

«El disco, como la obra de todo artista, es el resultado de un proceso muy personal. Fue grabado dentro de una escena personal muy particular, como el retorno a mi pueblo, Intendente Alvear, luego de 20 años de vivir en otros lados. Vine durante la pandemia, buscando un poco de “espacio” si se quiere, para mí y para mi hijo, que en ese entonces tenía dos años. La incertidumbre que vivimos, también la habité, y en ese escenario empecé a duelar. Mi vida anterior, el trabajo que dejé en Buenos Aires, mi casa, mis amigos…una yo que ya no era. A veces se insiste demasiado en ser la misma persona, pensé, y entonces dejé que salgan canciones que me vienen acompañando desde hace tiempo, pero siendo una nueva yo. Una versión nueva de mí misma, así que ese “perderme” fue una forma de empezar a hacer espacio, como dice Benjamín, el filósofo», contó Fernández, abriendo la charla con El Lobo Estepario.

Y en ese confluir de letras y música, el retumbar de la melancolía, de la sensualidad, de la emoción. Un disco tiene que tener todo eso. Además de espíritu. El arte bien construido alimenta y es transformador. Un disco nunca se acaba. Si no tiene espíritu, lo demás no sirve de mucho. El impulso de Fernández se tradujo en ese objetivo. Que la esencia, el sentimiento, esté presente al escucharlo. «Son canciones que escucho desde siempre, que me gustan profundamente, y que además siento que me salen, cuando digo “salen”, quiero decir que siento que me calzan, casi como un zapato. Le resultan cómodas a mi corazón y también a mi laringe…(risas). Dicen lo que me hubiera gustado decir, entonces las resignifico, las digo como Flor, a mi modo, con mis vivencias y las de mi gente cercana», agregó.

En ese sentido, la artista alvearense señaló que «María Landó, por ejemplo, habla de la mujer que labura hasta no dar más, y aún así no le alcanza. Si yo me olvido, que me encanta, es de una compositora puertorriqueña, Kany García, y habla de no olvidarse de dónde uno viene. Pero también a mí me recordó que no debo olvidarme de que cantar es mi forma de sanar, de ser…Del conjuro, de Bustriazo y Jaquez, es una escena profundamente pampeana. Su color, su melodía, es un cuadro que cuenta un conjuro antes de una tormenta pampeana, y así con todas las obras que elegí para este registro discográfico».

Las letras y la música que habitan en Aflorar, salidas del horno de La Hoguera Records de General Pico, ya están disponibles en todas las plataformas digitales. Son seis canciones: La magia (Galván Real), María Landó (César Calvo/Chabuca Granda), Comadre Dora (Rubén Cruz/Néstor Soria), Del conjuro (Juan Carlos Bustriazo Ortiz/Guri Jáquez), Si yo me olvido (Kany García) y Qué mala suerte (Eladia Blázquez). Flor aparece acompañada por Julio Ortiz (guitarras) y Jorge Chino González (percusión); en María Landó interviene Mariano Gómez (percusión). Grabación, mezcla y mastering: Juan Gustavo Adam. «La idea ahora es seguir transitando este disco que ya venimos cantando hace un tiempo, especialmente por La Pampa, pero hay canciones nuevas en el tintero, que saldrán eventualmente. El 17 de agosto será presentado en Casa de La Pampa, en Buenos Aires, y el sábado 8 de julio estaremos en El Viejo Galpón, de General Pico», concluyó Fernández.

Compartir

Autor

Raúl Bertone