En setiembre último, en el Teatro Español de Santa Rosa, tuvo lugar una jornada muy emotiva y movilizadora, con motivo de presentarse en público el nuevo libro del investigador y escritor Rubén R.L.Evangelista titulado “Edgar Morisoli, Poeta y Militante del Cancionero Pampeano”, editado por el sello “Voces” de la Cooperativa Popular de Electricidad, lo que constituyó la primera publicación que se realiza acerca del reconocido escritor después de su fallecimiento el 16 de junio de 2020, a los 89 años de edad.
Luego de las alocuciones del presidente del Consejo de Administración de la Institución solidaria, Alfredo Carrascal, y el director del área editorial de la entidad, Alberto José Acosta, con las que se inició el acto, el autor dio lectura a un material cuya primera parte estuvo dedicada a honrar la memoria del poeta y con ello recordarlo y homenajearlo, y la segunda parte orientada por el disertante a comentar y describir las características del contenido del volumen de 100 páginas, en las que se abordan alrededor de treinta items o tópicos, en que se han ordenado los hechos, acciones y aconteceres diversos generados y realizados por Morisoli, que contribuyeron al nacimiento, desarrollo, difusión y consolidación del Cancionero Pampeano a lo largo de toda su vida, en simultáneo con su actividad creadora principal, el aporte de treinta libros de poemas y prosa a la literatura y la canción pampeana.
El nuevo volumen revela un aspecto no visibilizado de la entrega y dedicación personal casi sin límites que brindó el poeta en favor de la canción pampeana en múltiples sentidos a lo largo del transcurrir del tiempo, y será un acto de justicia que el ambiente artístico de la música folklórica local y regional lo reivindique, porque Morisoli cumplió así un rol inicial fundacional y principal en la gestación y definición de nuestro Cancionero, junto a las figuras señeras del poeta Juan Carlos Bustriazo Ortiz, el guitarrista y compositor Guillermo Jesús Mareque, y luego todos los intérpretes vocales e instrumentales de La Pampa y la región, que se sumaron activamente a esa misión durante décadas y hasta el presente.

Aquella noche en el Teatro Español, terminadas las lecturas de los panelistas, se dio paso a una velada musical, que consistió en la presentación y actuación artística del guitarrista y cantor solista Ernesto del Viso; la cantante Guillermina Gavazza, acompañada por Hernán Basso en contrabajo; el dúo de voces integrado por Pulpi Herrero y Alberto Carpio, acompañados en piano por Lisandro Dasso; el Grupo Vocal Calandria, formado por Ignacio Mastroiácovo, Pulpi Herrero, Carlos Amigo y Alberto Carpio, con apoyo pianístico de L.Dasso; y en el cierre se disfrutó de tres obras a cargo del Coral “Médanos y Luna”, dirigido por A.Carpio. El autor del nuevo título bibliográfico fue saludado por el público y amigos en el hall del teatro, donde firmó diversos ejemplares.
Sinapsis de contratapa
En literatura suele utilizarse la palabra sinapsis como si fuera un sinónimo de sinopsis o resumen, aunque no lo sea. Es un término que proviene de un vocablo griego que significa “enlace” o “unión”. Su transposición a la escritura, permite aplicarlo al vínculo entre las diversas partes que componen los contenidos literarios, en la conformación de la obra bibliográfica de que se trate. Para el caso del libro que comentamos aquí, ese concepto es el más apropiado para emplearlo en el texto de contratapa, porque se trata de la unión y la relación de hechos, acciones y aconteceres que, “enlazados”, han promovido precisamente la unidad conceptual con que los ha desarrollado el poeta Edgar Morisoli, en su misión de ocuparse, apoyar y difundir el Cancionero Pampeano.
Es así como en contratapa del volumen “Edgar Morisoli, Poeta y Militante del Cancionero Pampeano” (Ed. “Voces”, 2023), a modo de orientación a eventuales lectores, puede leerse lo siguiente: “El gran poeta y escritor Edgar Morisoli (1930-2020), fue un caso único de involucramiento total y sin retaceo con la canción folklórica pampeana, a partir de su gestación en la primera mitad de la década de 1950 y durante su desarrollo, expansión y consolidación, que llega hasta el presente. Desde que se radicó en La Pampa en 1956, su condición de poeta impulsó a Edgar Morisoli a mirar y pensar nuestra provincia como una totalidad, tanto al hombre como al paisaje, con la profundidad y comprensión que le fueran dadas por su sensibilidad, conocimiento y capacidad perceptiva, reflejadas en toda la poesía y prosa escrita por él, inspirada en nuestro ámbito humano y geográfico y expuesta en sus numerosos libros y otros soportes de divulgación a lo largo de su vida».
“Cuando el destacado compositor Guillermo Jesús Mareque musicaliza sus primeros poemas, y luego comienza a crecer el corpus de composiciones sobre sus textos, Morisoli experimentó la aparición de una nueva manera de ver, medir y valorar sus propios materiales poéticos, –y también los de otros escribas– a punto tal que la canción, como expresión individual e independiente pasó de ser una enorme incógnita inasible todavía y de acepción indefinida, casi ininteligible desde lo literario, a un gran interrogante en su interpretación y caracterización que desveló al poeta por mucho tiempo. Hasta cuando en la postrimería de su producción literaria, arribó finalmente a su entendimiento, decodificación y categorización, si así pudiera llamarse. En estas páginas está descrita esa parábola inquietante que Morisoli supo conjurar».

“Y como si se hubiera asignado a sí mismo una misión frente a la aparición y presencia del concepto de canción asociado a la poesía en La Pampa, el poeta apuntaló desde muy diversos lugares y modos el devenir del llamado Cancionero Pampeano construido con esas composiciones que se multiplicaron sin cesar, más allá del sustancial aporte que simultáneamente realizó de la más alta lírica, presente en su obra poética, destinada a enaltecer la excelencia de nuestra canción local. Su imagen y protagonismo fue insignia, por disciplina en la misión de aportar y por su actitud consecuente frente al fenómeno artístico de la canción, para los de su generación y de las que sobrevinieron después a lo largo de más de seis décadas».
“Estas páginas contienen diversos ejemplos –sin agotarlos– que demuestran su múltiple condición de gestor, resguardo y custodio del Cancionero, ejercidos explícita y/o implícitamente por el poeta en su persistente e inagotable accionar Militante. Quienes provenimos del lado de la música pampeana como autores, compositores, intérpretes, cantantes y/o bailarines, celebramos que nuestro andar artístico esté en verdadera y perfecta comunión con la contención conceptual con que el poeta nos convocó a transitar un camino en común en el marco de la historia de nuestra canción folklórica y popular.”

Resumen cronológico de contribuciones de Morisoli, de sus vivencias en La Pampa
Su integración activa a la cultura pampeana le reservó tempranamente un lugar en “La Joven Poesía Pampeana”, primer colectivo de poetas constituido en Santa Rosa en 1957. Y a partir de entonces, entre numerosos escritos poéticos y en prosa que nacieron con el transcurrir del tiempo, Morisoli aportó al ámbito cultural pampeano valiosos escritos como “Regionalismo y Expresión” (1960); “Voces de la Patria Baya” (1967/1975), cuya saga involucró al Dúo Sombrarena, que en 1975 editó su único disco de vinilo con ese mismo nombre, y texto de contratapa también del poeta Morisoli; “El Cultrum y la Espiga” (1968); Conferencia titulada: “Hacia un Cancionero Pampeano” (1969); Análisis y comentario periodístico sobre el “Documental Folklórico de la Provincia de La Pampa”, de Ercilia Moreno Chá (1976); “Grito de piedra”, poema a voces (1966); “Jornada de los confines”, poema a voces (1982); “Epopeya del riego”, cantata (1990); “El mito en armas o Anunciación de Castelli Inca”- Rapsodia para un Imaginario Americano (2012); “La canción que venció a los vencedores” (2015).
Contribuyó con la lectura de poemas en grabaciones fonográficas y otros casos similares (1982 a 2019); colaboró sustancialmente con el contenido del libro “Historia del Cancionero Folklórico Contemporáneo de La Pampa” (2000 a 2009); Gestó la iniciativa del Pedido de Rescate, al Estado Provincial, de la Obra Musical creada por Guillermo Mareque (2008); Es autor de ciento veinticuatro poemas (124) que fueron convertidos en canciones; otras doce (12) poesías inspiraron sendas composiciones instrumentales: todas ellas se incluyen en el listado completo de títulos, géneros musicales, autores y compositores que trabajaron las obras de Morisoli (entre 1956/7 y 2019), reunidos en un cuadro especial insertado en el volumen.

Fue protagonista en 2012 del film documental “Edgar Morisoli: Un Hombre que Escribe Versos”, del realizador cinematográfico realiquense Roberto Ramonda. Se editó un disco de la cantante bonaerense Edith Rossetti únicamente con obras de Morisoli (2014/2015); Morisoli estableció vínculo vocal y musical con el Coral “Médanos y Luna”, de Santa Rosa, mediante un poema dedicado a esa formación colectiva (2015/2016). En las páginas finales, por último, se han reunido reflexiones de Morisoli sobre la canción: “La canción es canción”, expuesta por el poeta como hipótesis en su trabajo “Poesía y Cancionero”; y “La canción es pasión”, planteada en el XXII Encuentro de las Letras en Realicó (2006) y en la 4ª Edición del “Cancionero de los Ríos” (2015).
Estas contribuciones que son sólo una parte de las que se consignan en el libro, explican y justifican, entonces, que podamos afirmar y remarcar que el poeta y escritor Edgar Morisoli tuvo la más intensa y activa presencia, no igualada por ningún otro creador enrolado en el proceso cultural de la provincia de La Pampa, en el desarrollo, la historia y engrandecimiento de nuestro Cancionero Folklórico Pampeano y Popular, del que fue, claramente, un consumado Militante.


Foto de portada: Alfredo Carrascal, presidente de la CPE, Rubén Evangelista, y Alberto José Acosta, director de la Editorial “Voces”, durante la presentación del nuevo libro (Gentileza de Rosana Evangelista).