La poesía ayudando a expresar sentimientos, sensaciones. Y ese afinamiento permanente de la sensibilidad en quien escribe poesía como una tarea que lleva su tiempo. José Gorostiza señaló que «la poesía no es diferente, en esencia, a un juego de «a escondidas» en que el poeta la descubre y la denuncia, y entre ella y el, como en amor, todo lo que existe es la alegría de este juego». La energía creadora, el tomar conciencia de la libertad que significa poner en palabras lo que uno siente.
La docente y poeta pampeana Marisa Cascallares estuvo activa en plena pandemia. Participó en varias antologías, en las que pudo comunicar ese proceso creativo que bulle. Una de ellas fue Antología Poetas Argentinos Amigos de Marruecos (PAAM), tras aceptar la invitación en 2019 de la poeta bonaerense Mariela Palermo. «El proyecto, una propuesta del Embajador de Marruecos en Argentina, Fares Yassir, junto al escritor chileno Emiliano Pintos, quien ofició de coordinador, tomó forma durante el 2020, cuando se constituyó el grupo. El libro buscó visibilizar la hermandad de los pueblos a través de un “gesto de diplomacia cultural”, que “demuestra, una vez más, la universalidad del sentimiento y de la palabra, expone la ruptura de la regla espacio-temporal a través de la literatura, y que tanto la poesía como las relaciones humanas, son humanas y cosmopolitas”, señaló Cascallares.
A raíz de la pandemia, los tiempos previstos para la publicación se dilataron, y recién el 20 de mayo de este año tuvo lugar la presentación virtual por Zoom. «Participaron poetas de todas las edades quienes plasmaron a través de sus textos, una mirada propia sobre Marruecos. Es el primer paso de otros proyectos a futuro, nos reunió como poetas y nos mantiene unidos en la palabra, mientras desde distintos lugares llegan invitaciones para presentar el libro. En este sentido, en un encuentro que combinó la presencialidad con lo virtual, se presentó el pasado viernes 30 de julio, en San Salvador de Jujuy», contó la escritora nacida en Santa Rosa.
Cascallares ha participado en dos talleres del Fondo Nacional de las Artes, coordinados por Alicia Genovese (2010) e Irene Gruss (2013). En 2019 realizó una Clínica de poesía con el poeta Franco Rivero. Ha sido publicada en Antologías de Argentina y España. Con el colectivo Desguace y Pertenencia publicó la plaquette Pertenencia: Puesta en común de la diversidad cultural argentina, El hilo invisible (2011), Donde el viento (Editorial Dunken, 2016) y Hoja de ruta. Entre la niebla y otras zonas de duda (Ediciones en Danza, 2019). Su primer libro de poemas llamado Una marca de olvido, fue seleccionado en la 1° Convocatoria 2020 de Editorial YZUR (Neuquén).
La segunda convocatoria en 2020 surgió a través del poeta Emiliano Pintos, para participar de la Antología Poética Homenaje a Vicente Huidobro, organizada por el Centro Chileno Bernardo O’Higgins y la editorial Tres Más Uno. Un total de 194 escritores/as presentaron sus trabajos, y el jurado seleccionó a 72, pertenecientes a Brasil, Chile, Uruguay, Argentina, Colombia, Ecuador, México, Venezuela, Portugal y España. «Huidobro, el máximo exponente del creacionismo, es uno de los poetas a los que siempre regreso desde la relectura de sus textos. Nuevamente, la situación de pandemia hizo imposible la presentación en CABA, por lo que los/as seleccionados/as, recibimos diploma y libros en los domicilios particulares», destacó durante la charla con El Lobo Estepario.
Finalmente, Cascallares intervino este año en la Antología Homenaje a Gonzalo Rojas, un proyecto también en conjunto entre el Centro Bernardo O’Higgins y la mencionada editorial. El jurado eligió los textos de 38 poetas (intervinieron 94), provenientes de Argentina, Chile, Uruguay, Italia, Portugal y España. «La invitación me la hizo Eduardo Monte Jopia, quien es presidente de la entidad trasandina. Recibimos un diploma y libros. Fue una gran alegría saber que nuevamente estaba entre los/as seleccionados/as, considerando que Rojas es uno de los grandes poetas chilenos, en cuyos textos abreva mi lectura. Es innegable que el propio territorio de escritura, expande sus límites en el encuentro con otros/as, en los vínculos que se construyen en el andar. “Que el verso sea como una llave/que abra mil puertas…”, escribió Huidobro. Esa llave, la palabra compartida, va tejiendo la urdimbre, los hilos que sostienen la trama, su textura poética», concluyó Cascallares.

en Rabat
todavía es nunca
alguien reza
para exorcizar el tormento
de viejas voces…

desde el sur el viento sopla frío
arreciante
trae en su furia las cenizas
de lo que no se olvida
el poeta
-su nombre es también el de mi padre-
sabe que es urgente
abrir la puerta
escudriñar el afuera del afuera
aprender la lección del mar
sus escollos
entender que no hay precio
para el amor que se vive de mil formas…

el poeta balbucea
viejas travesías
hacia el mar
en sus costas
el viento
ráfagas hacia lo amado
el viento
ese viejo conocido
que aún trepida en los postigos
de la casa…