Cuando niña, comenzó a cantar en la escuela, aunque ya lo venía haciendo en reuniones familiares. Al poco tiempo, eso con lo que tanto había soñado, se hizo realidad. Una edición de la Fiesta del Caballo, en Ingeniero Luiggi, permitió que su nombre empezara a trascender. Por entonces era conocida como La torcacita pampeana. Pasaron casi tres décadas de ese momento, hasta llegar a este presente que encuentra a la cantora y compositora pampeana Eli Fernández posicionada como una de las jóvenes voces más representativas del folclore argentino.
Nacida en General Pico, y viviendo en Córdoba desde hace varios años, la artista acaba de estrenar Huella de barro y sol, en coautoría con el músico santiagueño Peteco Carabajal. «Haber grabado esta huella tiene un significado muy especial para mí. Primero, poder compartir con uno de los músicos emblemáticos del país como Peteco, y por otro lado, no deja de ser siempre una alegría componer y escribir para mi tierra. Es hermoso homenajearla, algo que ya había hecho con la milonga que me pertenece llamada Tierra de caldén. En este caso, la música pertenece a Peteco, y la letra es de los dos», contó Fernández, en el transcurso de la charla con El Lobo Estepario.
Con tres discos editados, no es la primera vez que se rodea de reconocidos artistas de la escena nacional. Teresa Parodi, Nahuel Pennisi, Sandra Mihanovich o Daniela Calderón, son algunos de los nombres que fueron apareciendo en su camino. «Me siento una afortunada poder ir conociendo y compartiendo con grandes artistas. Este transitar por la música me va poniendo gente que me hace bien, y me ayuda a crecer», destacó.

Su primer álbum fue Canto Soy (2018), nominado a los Premios Gardel 2019 en la categoría Mejor Álbum Artista Femenina de Folclore. Luego aparecería Alas sin pena (2022), producido por Popi Spatocco y galardonado como Mejor Álbum Solista de Folclore en los Premios Mercedes Sosa 2023. En el 2024, salió a la luz Las ramas de este sueño, producido y arreglado por Leandro Marquesano y Sebastián Palacios. En Huella de barro y sol, junto a la voz de Fernández, aparecen Leandro Marquesano (arreglos, piano, bajo y sintes) y Peteco Carabajal (voz y guitarras). La edición, mezcla y mastering estuvo a cargo de Sebastián Palacios (Islandia Estudio), y el diseño de tapa pertenece a Noe Gaillardou. Está disponible en todas las plataformas musicales.
«La huella empieza con la frase «que ha de ser de la vida, si no hay regreso/si se borran las huellas, de lo que es nuestro». Pase lo que pase, estemos donde estemos, más allá de nuestros andares y de nuestros caminos, nunca debemos olvidarnos de dónde venimos, de nuestras raíces. Es lo que nos define. Yo llevo a mi tierra, a La Pampa y a General Pico, en todos los sitios dónde ando. Siempre digo de dónde soy, tengo un amor muy entrañable por mis pagos. Con Peteco nos une ese amor por nuestra tierra, en su caso, con La Banda, en Santiago del Estero», señaló.

Fernández recordó de qué forma surgió la idea de componer juntos una canción. «Hablando tanto de ese amor por nuestras raíces, salió la letra. Fue muy lindo ese proceso. Anteriormente habíamos compuesto una vidala, y en un momento me dice «¿qué te parece si hacemos una huella?». Le respondí «me encantaría», y todo salió en cuestión de horas, en noviembre del año pasado. Llegó en un momento muy importante para mí, tanto en lo personal como artístico. Esta huella me toca todas las fibras. Mi deseo es que se expanda, que se pueda dar a conocer todo lo máximo posible. Y obviamente, llegue a distintos rincones mi Provincia».
En enero del 2025, vivió una inolvidable experiencia, cuando subió al escenario principal del Festival de Cosquín, integrando Herederas, una juntada de cantoras que reunió, además, las voces de Roxana Carabajal, Silvia Lallana y Cecilia Mezzadra. En la última edición, Eli fue parte de un homenaje a Mercedes Sosa, realizado por Silvia Lallana, interviniendo en un cierre épico junto a Adriana Tula, Cecilia Mezzadra, Sofía Assis, María Juárez, Yuki Nievas, Sofía Arburúa y la propia Lallana. Fernández continúa con su ciclo Más vale esperar cantando, presentándose el jueves 10 de septiembre a las 21 horas en el Club Social Cambalache, ubicado en Defensa 1179, San Telmo. Entradas disponibles en www.clubsocialcambalache.com.