Imágenes que ya son icónicas en todo el mundo. En la portada: Omran Daqneesh, el niño de cinco años símbolo de la tragedia en Siria; herido, aturdido, cubierto de polvo y en shock, en la parte trasera de una ambulancia, puso en el primer plano la crisis de Alepo, la segunda ciudad de ese país, disputada por islamitas y el régimen.
Napalm: una cruel arma incendiaria
Hambre: la polémica por una foto

Foto: Kevin Carter
La imagen fue tomada en 1993 en Sudán por el sudafricano Kevin Carter y buscó retratar la hambruna que golpeaba a Sudán. Aunque los buitres sólo se alimentan de carroña, la fotografía parece insinuar que el ave estaba al acecho del chico agonizante. Sin embargo, el pequeño, identificado como Kong Nyong, estaba al cuidado de un centro de alimentación de la ONU, y murió de fiebre recién en 2007. Agobiado por las críticas a su supuesta falta de sensibilidad, el fotógrafo se suicidó en 1994.
Balseros: justicia a la fuerza

Foto: Alan Díaz
En 1993, a los 6 años, el cubano Elián González fue uno de los sobrevivientes del naufragio de una balsa que llegó a las costas de Miami. Su papá, residente en Cuba, reclamó y obtuvo la tenencia del chico en los tribunales norteamericanos. A partir de allí se desató una grave crisis diplomática por la resistencia de los familiares en Miami. Pero la jueza ordenó que el pequeño fuera sacado por la fuerza, y una histórica imagen capturó el momento. Elián, de 22 años, vive actualmente en Cuba.
Refugiados: la huida desesperada

Foto: Nilüfer Demir
En septiembre pasado la imagen de Aylan Kurdi, de tres años, ahogado en una playa de Turquía, le puso un rostro cruel a la crisis de los casi cinco millones de refugiados que huyeron de la guerra en Siria. Aylan murió junto a su mamá y un hermano cuando intentaban llegar a las costas griegas. Su muerte desató una reunión extraordinaria de la Unión Europea que puso en marcha un plan para atender la crisis. Sin embargo, la sangría de refugiados continúa aún hoy sin solución.
Fuente: La Nación / El Mundo.