Vivimos los tiempos menos poéticos de la historia, no cabe duda. Se corrobora la proposición por la enorme cantidad de odio o, por lo menos, por la escasa cantidad de belleza para observar, que vendría a ser más o menos la misma cosa. Es que el solo anuncio de la exposición que inauguró el fin de semana el piquense Carlos Grassi en la Sala Mayor de Médano despertó ciertas suspicacias y enconos en sectores feministas de la región. Cabe aclarar ante todo que el titular era “Toda mujer es hermosa”, y dice ni más ni menos (y en un modo metafórico naturalmente, ya que tratamos con fotografía artística), que toda mujer es hermosa. No se agrega allí que las mujeres son hermosas y los hombres horribles, ni se habla de desigualdades de género ni de patriarcado ni de matriarcado, es más, no se habla de ninguna raya divisoria entre los seres humanos, y queda más que claro que quien la haya visto es tan sólo porque guarda y anida la división en su propio mirar. “Belleza hay hasta en lo más profundo del alma del más maldito. Obscuridad la encuentras en lo más profundo del corazón del santo. La decisión es propia. Lo que quieras ver de cada quien es lo que vas a traer de ellos a tus días”, escribió el mexicano Ricardo Angulo a este respecto y viene como anillo al dedo para quienes todo politizan y todo dividen y no tienen más un alma entera, sino apenas fracciones enclaustradas que jamás verán las estrellas ni luz alguna.
Por ejemplo, dicho título podría haber despertado el siguiente silogismo: “si el arte consigue iluminar a fuerza de belleza, todo puede someterse a este tratado para ver la vida, incluida la mujer, ya que ella habita la tierra y puede tocarse con el arte”, pero no lo despertó. Y nosotros imaginamos que en líneas generales ése fue el pensamiento de John Blair cuando armó su libro con fotografías artísticas de mujeres, que tituló “Toda mujer es hermosa”, y al cual nosotros le agregaremos desde estas páginas y entre paréntesis “Para el que tiene los ojos capaces”. También es el caso del universo, por otra parte.
La cuestión, finalmente, es que el sábado 13 pasado se inauguró la muestra Fotográfica de Carlos Grassi, y tiene que ver con un trabajo de exploración del autor, en el que a través de 30 obras, nos muestra la figura femenina, con una mirada acotada a los primeros planos e intensidad, reafirmando en este caso lo sutil y lo sensual.
Sí, fotografías de mujeres
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