Es infatigable la tarea del músico santarroseño Ernesto del Viso, decidido desde hace un buen tiempo a rescatar canciones y poesía de autores pampeanos en la temática infantil. Un impulso que se sostiene sin pausa, involucrando difusión e investigación. Además, posee su propio cancionero, llamado Sonidos y palabras para conocer La Pampa, que viene interpretando desde el año 1997. Y a partir de esa tarea laboriosa, a esa manera de involucrarse con lo que siente, fue actor decisivo para la incorporación de La Pampa al Movimiento de música para niños y niñas (MOMUSI), gestado en 1996.
Para seguir alimentando esa búsqueda que no se detiene, y ampliando el abanico, Del Viso se lanzó al ruedo con su primer libro de poemas. Caminos de encuentro fue presentado días atrás en la Reserva Municipal Los Caldenes, en la capital pampeana, y dicho volumen reúne poesías que estaban guardadas en una carpeta, escritas en los últimos años de los ’90 y la primera década del nuevo milenio. «Contiene ni más ni menos que las sendas que recorrió y recorre mi expresión poética. Venía escribiendo mucho para canciones y acá es una letra que se inicia con una visión sobre el paisaje de la casa de Pablo Neruda en Isla Negra, de ese océano Pacífico impetuoso que conocí hace muchos años cuando fui a cantar las canciones de Juanito Laguna a Chile con el Coro Municipal de Santa Rosa. Al regresar, me puse a escribir, y sale un poema, diferente a todo lo que venía escribiendo hasta ese momento. Por eso creo que en ese instante se inaugura mi veta poética», contó Del Viso, abriendo la charla con El Lobo Estepario.
Los libros, la música, el amor, su mirada sobre Latinoamérica, los vaivenes propios de la vida transcurrida. Los versos armados como fragmentos escapados de su sensibilidad. «Sentí en ese momento que comenzaba a gestarse una voz propia, siempre atenta a los sucesos del corazón, a los encantos y desencantos que la vida pone en el camino del ser humano. Siempre voy a escribir con la emoción a flor de piel, esa que me provoca un suceso rozándome o cruzándome de lado a lado, o lo que me provoca la letra de otro poeta, también. En febrero del 2020 escribo Lamparillas del alba, y pongo: Poema con Edgar (Morisoli). Estaba revisando Obra Callada, en la búsqueda de la relación de los guitarreros con Edgar y viceversa, para un ensayo que estoy haciendo, y empiezan a florecer ante mi un sinnúmero de mujeres que fue rescatando en su trabajo como agrimensor. Poseía una mirada muy profunda, no se quedaba solo con su tarea profesional, sino que observaba a la gente, hablaba y comía con los habitantes del sudoeste pampeano. Fue entonces que empecé a escribir algo dedicado a las mujeres, algunas que yo conocía, pero la mayoría pertenecientes a esa obra de Morisoli», destacó.

Un llamado del poeta, y escritor y ensayista, nacido en la santafesina Acebal, y radicado en La Pampa en 1956, provincia donde vivió hasta su muerte en junio del 2020, resultaría decisivo. «El poema lo publiqué en mi muro de Facebook el 8 de marzo del 2020, y pasó muy poco tiempo para que se comunicara Edgar. Apenas habló, recitó una cuarteta de una copla mía y me emocionó; y después me dice «Ernesto, estuve leyendo el poema y me gustó mucho. Creo que ya es momento que empieces a editar tu obra». Eso, más las palabras en otro momento de Anita Lasalle, y el impulso de siempre de mi familia, fueron determinantes. El libro tiene un excelente trabajo de corrección de Sergio De Matteo, y la edición de 7 Sellos es estupenda. Además, tiene el mérito de ser una cooperativa, y eso es muy importante para mi. Alguna vez formé parte de una cooperativa artística como Coarte. En cuanto a la portada, un día caminábamos junto a Sandra y le pregunté ¿qué hacemos con la tapa?. Ella me respondió: «¿Qué te parece el grabado que nos regaló Jimena Cabello, que está en la entrada del comedor? Ahí nomás le pedí permiso, ella no se acordaba mucho de esa obra, y personalmente es un gusto que una ilustración de una artista de su talla aparezca en la tapa de mi primer libro de poemas. Para nuestra mirada eran caminos, le pregunté el significado, y vaya lo que son las relaciones, me dijo que eran caminos internos. Mucho antes, sin saberlo, había bautizado a mi libro Caminos de encuentro«, concluyó Del Viso.
Foto portada: 7 Sellos Editorial.