Sublimar los instantes

"Amor equino", de José Luis Ananía.

«Amor equino», de José Luis Ananía.

La fotografía se diferencia de las demás manifestaciones artísticas en un hecho fundamental y distintivo. El hecho de hacer una foto implica haber estado ahí. Manifiesta la existencia del referente, como dirá Roland Barthes. En las demás Bellas Artes, el modelo puede estar presente tan sólo en el subconsciente, o es el reflejo de la experiencia, o es fruto de la mentira. De ahí que sea, en teoría, un modelo de veracidad y objetividad, relativamente. Man Ray lo aclaró todo cuando expresó “pinto lo que no puede ser fotografiado, algo surgido de la imaginación, o un sueño, o un impulso subconsciente. Fotografío las cosas que no quiero pintar, cosas que ya existen”.
El azar es más emocionante que la certeza, y para sorprender a los demás, tienes que sorprenderte a ti mismo. La fotografía tiene un componente de magia, que hace de lo cotidiano algo extraordinario. Ese es el fascinante reto. Que al ver la imagen cosas que, aparentemente no tienen interés, cobren otra dimensión. La fotografía tiene tanta fuerza que cuando existe, es prueba irrefutable de verdad.
Dos fotógrafos piquenses recibieron menciones en el 27° Concurso Nacional de Fotografía que organiza cada año San Cristóbal Seguros. José Luis Ananía y Raúl Girotti participaron en este certamen que año tras año logra mayor reconocimiento como uno de los más importantes en su categoría, tanto por la calidad de los trabajos como por su alta participación. Ananía logró una mención especial en la categoría General con “Amor equino”, en tanto Girotti fue reconocido por su fotografía titulada “Tiempo veloz”.
El próximo 17 de diciembre quedará inaugurado el 27° Salón Nacional de Fotografía en el Espacio de Arte de San Cristóbal, en Rosario. Cabe destacar que a lo largo de 2015 la muestra recorrerá, de forma itinerante, las distintas provincias en las que la empresa está presente. El Jurado estuvo integrado por Jorge Scilipoti, Raúl Bambi García y Claudio Fibla, reconocidos expertos en el ámbito nacional e internacional.

"Tiempo veloz", de Raúl Girotti.

«Tiempo veloz», de Raúl Girotti.

La fotografía, en tanto inmersa en las artes visuales, sufre hoy día de una gran mediocridad y simplismo. Anne-Celine Jaeger, investigadora de arte, menciona en el libro Creadores de imágenes que el ojo debe entrenarse como cualquier otro músculo, como cualquier otro sentido. Solo se puede juzgar, y por ende producir, si se posee una mirada sensible y formada, que nos enfrente a la mayor comprensión de las imágenes y a la vez de su disfrute, más allá de gustos personales, o de criterios tan arbitrarios como “lindo” o “feo”.
Como señala Anne-Celinne, la fotografía tiene que ver con la manera de ver las cosas, y poco con las cosas que ves. El problema no está en los temas que se traten, sino la manera común de tratarlos, su poca carga de sentido, el poco asombro con que el espectador los recibe, y los desecha. Una buena fotografía es aquella que el fotógrafo logró de manera consciente y que deriva de un proceso de observación y reflexión respecto de algo. En muchas ocasiones los artistas confiesan que sus obras terminaron siendo otra cosa diferente a lo que habían pensado, esto se debe a que al momento mismo de la creación de la obra el artista reflexiona y como conclusión, obtiene otro producto. Se trata de estar ahí, y lograr sublimar los instantes. Girotti y Ananía estuvieron.

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