La poesía piquense se renueva y agrega no sólo nuevos temas, si no y lo que es más importante, un tratamiento que incluye una mirada y lenguaje inusual para esta parte de la llanura. A continuación trasuntamos un ejemplo en este último trabajo de Paola Cervio.
Ella lo mira
Recorre cada centímetro del cuerpo de aquella criatura
Lo desea
Lo posee
Lo seduce por la boca
Con la lengua
Barrotes de culpa se erigen sobre sus manos ajadas
y sus pechos flacos de alimentar.
Exclusividad es lo único que ella le pide
Exclusividad es lo único que él puede dar.
Un lugar, un tentáculo, un ovillo, una cuerda, un cerrojo, un pegote.
Pegado
Él no me puede ver.