Dora Battistón: “Creo en mi poesía”

Ping pong de preguntas y respuestas de la semana. Dora Battistón: “Creo en mi poesía.”

Nacida en Realicó un lejano 21 de septiembre, Dora Battistón a los seis años se fui a vivir a Buenos Aires donde más tarde estudiaría Filosofía y Letras (UBA). Por ese entonces pocas cosas hacían presuponer que con el tiempo Dora llegaría a ser una referencia en la literatura provincial. Ese camino comenzó a fraguarse cuando regresa a La Pampa para ingresar como profesora a la Facultad de Ciencias Humanas de Santa Rosa. Desde allí las ramificaciones resultaron las consecuencias lógicas de una mente inquieta: concursó la titularidad en Latín y Literatura Latina Clásica en 1985, dictó griego y una introducción a la Literatura, Gramática Histórica y Literatura Regional. Registró investigaciones desde 1982 hasta la actualidad. Desde 2011 es Profesora Consulta y continúa dirigiendo el Instituto de Estudios Clásicos, publicando textos académicos y literarios. Luego llegaron los programas de radio y televisión que completaron su perfil público.
Battistón está en plena actividad, pero como vemos, el camino que se mueve a sus espaldas es rico y se deja mirar: “Es difícil mirar en perspectiva –reflexiona Dora-, pero en general valorizo mi trabajo en el plano académico, ya que no es fácil compartir docencia e investigación y responder a la demanda permanente y a la inspección anual a las que son sometidos nuestros informes, de lo que depende muchas veces la aprobación y continuidad de un proyecto y la permanencia en los cargos. De todos modos, hay cierta adrenalina en las investigaciones, que las vuelven apasionantes sobre todo cuando se trabaja en un grupo, y cuando entre esas personas hay además una amistad muy fuerte y sostenida. Sin embargo, con relación a la escritura literaria, la escritura académica puede ser `vampírica´, por su carácter hipercrítico, que excluye la subjetividad y pone un enrejado muy fuerte al estilo y a la imaginación. Por esto escribo mucha literatura pero también la voy cercenando porque soy la misma persona y la crítica ya está instalada en mí, y no me ha dejado publicar en estos años. De todos modos, creo en mi poesía, sobre todo, y la voy rescatando valientemente, verso a verso…, como decía el poeta.”

1) ¿Qué le hubiese gustado ser?
Actriz. Y seguramente en la docencia, en la literatura, en la radio y en la televisión he dramatizado y he representado siempre.

2) ¿Quisiera cambiar de trabajo?

No; trabajo en la profesión que elegí, y desde hace un tiempo en los lugares y horarios que pude decidir.

3) ¿Un lugar para vivir en el mundo?

Santa Rosa. Elegí esta polis hace años y ya hay muchos lazos extendidos y profundos. Digamos que tengo aquí mis reales.

4) ¿Qué desea para su vejez?

Independencia física, económica y emocional. Más que un deseo es un ruego, dada la naturaleza de la vejez, claro.

5) ¿Qué mejoraría de su cuerpo?
Todo. La estética general y la cantidad de energía que provee.

6) ¿En qué tarea no se siente inteligente?
En muchísimas. No soy inteligente en la cocina, ni frente a ningún tipo de máquina ni en el manejo del tiempo.

7) ¿Cuál fue el momento más feliz de su vida?
Los nacimientos de mis tres hijos y de mis dos nietas. Los viví como acontecimientos de un orden cósmico, sorprendente.

8) ¿Su primer trabajo?
A los dieciocho, apenas terminado el secundario. Una contaduría, cerca de Tribunales.
Nada interesante, salvo un buen sueldo, independencia económica.

9) ¿Cuál es el buen cine?
El que vas a pensar y a recordar durante toda la vida y querés ver de nuevo mil veces.

10) ¿El último libro que leyó?
La entrevista completa de Jonathan Cott a Susan Sontag para Rolling Stone.

11) ¿El mejor libro que leyó?

Marcel Proust, En busca del tiempo perdido, traducción de Pedro Salinas, J.M. Quiroga Pla y Consuelo Berges, Alianza, siete tomos.

12) ¿Un programa de T.V?
Filmoteca, en la TV Pública.

13) ¿Qué instrumento musical le gustaría tocar?
Piano. Estudié siendo niña. Nunca pude acceder a él. Incapacidad. A veces deliro con la figura de Martha Argerich.

14) ¿Qué hito de la historia mundial le hubiese gustado vivir personalmente?
Belgrano izando esa bandera, en clara desobediencia, en 1812. El 17 de octubre del 45.

15) ¿Cuál fue la vez que más lloró?
Cuando perdí a mi padre.

16) ¿El mejor político en la historia del país?

¿San Martín hacía política? Sí. Bueno, San Martín.

17) ¿La mejor persona que haya conocido?
Mi padre, Enrique Luis Battiston.

18) ¿Usted cree en la justicia de este país?
Opinión ambivalente. Deberíamos creer en la justicia. A veces sus administradores son injustos. Eso nos complica mucho la vida.

19) ¿Qué profesión u oficio nunca ejercería?
No sabría ejercer ningún puesto de mando. Ni mandar ni obedecer. Odio las dos situaciones.

20) ¿Un personaje nefasto en nuestra historia?

Hubo muchos. Quienes ordenaron masacres a través de toda la historia.

21) ¿Le preocupa la muerte?
Filosóficamente o teológicamente, no. Pero sí, personalmente, sí.

22) ¿El arte salva?
El arte salva, es maravilloso, terapéutico, difícil, y da sentido a la vida.

23) ¿Qué opina del aborto?
Hay mujeres que arriesgan su vida en un acto clandestino por situaciones insalvables. Eso tiene que tener una solución legal.

24) ¿Qué le gustaría saber del futuro?
Sólo que hay futuro. Que se nos permitirá la mejor construcción posible.

25) ¿A quién no dejaría entrar a su casa?
A un traidor o traidora.

26) ¿Donaría sus órganos?
Si fueran útiles, sí.

27) ¿Recuerda su primera maestra?
Sí, claramente.

28) ¿Qué opina de la religión?
Inalienable de la condición humana. El ateísmo tiene un costado religioso también, una mística, un personaje heroico, unos principios morales y metafísicos.

29) ¿Una película?
Solaris, de Andrei Tarkovsky, inspirada en la novela de Stanislaw Lem, pero superior en el planteo humanístico y estético.

30) ¿Cuál es la persona que más le gustaría ver en estos momentos?
A mi amiga y antropóloga María Susana Cipolletti, que vive en Montevideo.

31) ¿Le molesta que fumen al lado suyo?
No, para nada. He sido fumadora y hasta me trae reminiscencias agradables.

32) ¿Qué sabe o recuerda de la dictadura militar?
Todo lo que fuimos sabiendo día a día, y los recuerdos de una vida encerrada y de proyectos que quedaron truncos.

33) ¿Y de los gobiernos menemistas?
La desesperación económica, el desempleo, la educación que se cayó, el conocimiento desvalorizado. Y esto último todavía no se pudo resolver.

34) Se encuentra con Cristina en un ascensor, ¿qué le dice?
Le agradezco sus políticas, le señalo errores y después le doy un abrazo.

35) ¿A quién le gustaría parecerse físicamente?
A Simone de Beauvoir.

36) ¿A quién le gustaría parecerse intelectualmente?
A Simone de Beauvoir.

37) ¿Le niega o le negó el saludo a alguien?
Sí, a quienes me traicionaron, me despreciaron y me calumniaron.

38) ¿Qué le gustaría saber ante todo?
Qué clase de experimento de la naturaleza somos y cuál es el sentido de tener esa clase de cerebro que tenemos.

39) ¿Pico está bien gobernado?
No lo sé.

40) ¿Su peor defecto?
Las contravenciones con el tiempo, la dispersión, no poder cambiar.

41) ¿Qué le gusta regalar?
Música, libros, cosmética, dinero.

42) ¿Qué piensa del periodismo en general?
Un oficio interesantísimo. A los periodistas les cuesta aceptar la crítica, sobre todo en el uso del lenguaje. Pero me encanta conversar con ellos.

43) ¿Justificaría en algún caso la tortura y aun la muerte?
No. Qué horror. Y las contingencias de la vida pueden llevar a esto, lo sabemos.

44) Se incendia su casa, sólo puede llevarse una cosa, ¿cuál?
La memoria de mi computadora y las fotografías.

45) ¿Una canción?
La zamba Ñancufil, de Juan Carlos Bustriazo Ortiz y Guri Jaquez.

46) ¿Cuál lugar de la casa es el mejor para leer?
El comedor, un sillón entre pantallas. Para estudiar, la mesa y una silla recta, que me mantenga despierta.

47) ¿Si fuese presidente, qué es lo primero que haría?
Presidenta. Llamar a los que más saben y concursar todos los cargos, nacionales, provinciales y municipales.

48) ¿Si fuese Dios, qué es lo primero que haría?
Es una pregunta imposible. No se puede contestar desde lo humano.

49) ¿Cuál fue la persona que más lo ayudó?

Mi padre, hasta los 25 años. Después, la profesora Ana Delia Gatica de De Athayde, como decana normalizadora y compañera de Letras.

50) ¿Se arrepiente de algo?
De no haber escrito más literatura y de haber dedicado tanto tiempo a la escritura académica.

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