Una verdadera forma de arte colectivo. De alguna forma el teatro comunitario fue parido por la necesidad de restablecer valores perdidos. Poder recuperar la voz propia, sin intermediaciones que pretendan interpretar lo que se siente y se piensa. Una verdadera forma de arte colectivo, desde y hacia el espacio popular. Donde el barrio pasa a transformarse en el espacio concentrador de una impronta superadora con la idea de producir y crear teatro. Y los relatos que se suceden como diapositivas, echando luz a distintos temas postergados.
La fuerte pertenencia al lugar y ese dispositivo en el que se erige el teatro comunitario para representar una historia. La Cooperativa La Comunitaria de Rivadavia inició con sus talleres de teatro en varios pueblos de la provincia de Buenos Aires y en los primeros meses de 2013 desembarcó en nuestra ciudad, aceptando el convite de las cátedras de Práctica II y Sociología de la Facultad de Ciencias Humanas de la UNLpam.
El contagio fue inmediato, y en mayo de ese años se puso en escena sobre el escenario de El Viejo Galpón la obra Cuentos de frontera, del grupo de González Moreno, comenzando a sucederse los encuentros albergados por el Comedor Universitario y posteriormente en el salón de la Comisión de Fomento de barrio El Molino. Fue justamente la creación colectiva El baile del Molino la que permitió cristalizar el carácter auto-gestivo, clave para comprender los alcances de la organización desde el mismo aprendizaje en la gestión de recursos.
Por estos días el grupo piquense se cobija en el salón de la Asociación Vecinal Carlos Berg -calle 13 casi esquina 48-, y desde ahí se instalan los nuevos objetivos ante el horizonte que sigue marcando el devenir donde el esfuerzo y las ganas sostienen el impulso renovado. Hay cuatro talleres en marcha, y los mismos son: Teatro para jóvenes (jueves, 18:30 horas); Teatro y canto comunitario (jueves, 20:00); Murga (viernes, 18:30 en la plazoleta de barrio Rucci), y Canto y percusión murguero (miércoles, 18:30).
«Se ha sumado gente nueva y eso es importante. Una de las metas este año es intervenir en todas las actividades institucionales que tiene la Cooperativa, como por ejemplo en el mes de junio, cuando se realice el Encuentro de Narradores, con asistencia de representantes de distintos puntos del país, y que cuenta con la organización principalmente de Oscar Giménez. Luego, en agosto los niños tienen su festejo en las localidades que forman parte de La Comunitaria, y General Pico se sumará al cronograma junto a González Moreno, América y Fortín Olavarría», contó Leandro Casarete, uno de los integrantes del entusiasta grupo, iniciando la charla con Lobo Estepario.
– La obra De esto sí se habla es producto de una construcción colectiva que mereció la beca Bicentenario del Fondo Nacional de las Artes ¿cómo se instaló y direccionó el proyecto?
– Es un proyecto que se presentó el año pasado y fue elegido junto a otros 50 proyectos, de un total de 600 presentados. Eso implica un apoyo económico que permitirá llevar adelante toda la obra, y que tiene como característica principal que contará con la participación de todos jóvenes de la región que comprende La Comunitaria. El tema de la droga está instalado pero no desde la perspectiva «no te drogues porque está mal», sino «a quienes se está beneficiando a la hora de drogarse, quienes manejan el negocio». Hay un guión escrito por María Emilia De la Iglesia, que es la coordinadora general, pero es más bien un disparador, la idea es que en los distintos talleres surjan escenas, canciones y todas aquellas expresiones que ayuden para elaborar la obra final. Calculamos que habrá unos 80 jóvenes en escena y la idea es mostrar oficialmente la obra en el mes de septiembre.
– Hay cuestiones que no se negocian y son aquellas que tienen que ver con reivindicar derechos pisoteados, mostrar cuestiones que se vienen postergando. Un ejemplo último fue la obra sobre la problemática que se vive con el río Atuel, y obviamente ese camino está bien establecido en ustedes. ¿Qué piensan sumar este año?
– El teatro comunitario como expresión plantea, entre tantas características que posee, la creación colectiva y la crítica social a través de sus obras. Se cayó el sistema, disculpe las molestias ha sido nuestro caballito de batalla en ese sentido, nos representa, y es una obra en la que participamos todos. Con el grupo que se reúne todos los jueves está la idea de seguir trabajando con Atuel, sed que crece, mejorarla, y además, a partir de mayo comenzar a pergeñar algo para el circuito establecido en el llamado Mes del Niño. A su vez, Marcelo Peralta, que pertenece al «palo» de la murga y estuvo viviendo en Santa Isabel, viene brindando un taller, mientras los días miércoles habrá otro de percusión y canto murguero. El grupo nació haciendo teatro pero ahora se intenta ir un poco más allá desde lo comunitario.
– La idea de confraternizar se hizo carne en los últimos tiempos, vivenciando encuentros con otros grupos del interior del país, y viajando inclusive a Bolivia ¿la agenda plantea repetir ese tipo de experiencias?
– El años anterior presentamos muchas funciones de Se cayó el sistema…y también lo hicimos con Atuel, sed que crece. Además viajamos a Santa Fe, estuvimos en Salta para el Encuentro Nacional de Teatro Comunitario y también en Moreno, fuimos para intervenir en la grabación de la película que ya está terminada y fue impulsada por la productora El Culebrón Timbal, que viene trabajando desde hace muchos años y tiene una extensión comunitaria muy grande. Nosotros estuvimos participando en escenas donde necesitaban mucha gente, y lo hicimos con el nombre de nuestra organización. Este año queremos bajar un poco la cantidad de funciones y mucho tiene que ver con que en septiembre vamos a ser sede de un Encuentro Nacional de Redes de Cultura Comunitaria, previo al 3° Congreso Latinoamericano a realizarse en Ecuador. La sede principal será América, pero en el transcurrir de esos días se armarán circuitos, como por ejemplo González Moreno-General Pico o Fortín Olavarría-Trenque Lauquen, esta última ciudad si bien no está trabajando con nosotros, queremos articular con toda la zona. Calculamos que nos visitarán cerca de 500 personas, más de 50 organizaciones de todo el país ya confirmaron su presencia por lo que se trata de un desafío muy importante para La Comunitaria. Bueno, nuestras cabezas es como que están depositadas en ese momento de ahí que se quiere bajar un cambio después de una parte final del 2016 realmente intensa.
«Un niño llamado Alfredo», en MEdANo
El grupo de La Comunitaria presentará en próximo viernes 24 en el auditorio de MEdANo la obra Un niño llamado Alfredo, de César Genovesi, a 40 años del Terrorismo de Estado en nuestro país. Previamente participarán del acto central a realizarse en plaza San Martín para luego, desde las 21:00 horas, subir a escena para exponer la temática que incluye la apropiación de hijos nacidos en cautiverio durante la dictadura en la Argentina. La obra es dirigida por Oscar Giménez e intervienen Emilia de la Iglesia, Carlos Ibáñez, Diego Pallero, Luciana Maggioni, Natalia Petitti, Edith Bello e Iñaki Giménez Panadeiro. La entrada será libre y gratuita.
