Detrás de toda creación hay un cableado de estímulos. Más que la chispa de un momento de inspiración, son las conexiones las que importan. Cada material a utilizarse tiene su lenguaje, su exquisitez, y precisa de una técnica diferente para trabajarlo. Y reforzando esa idea que sostienen muchos que el arte es ver lo invisible, surge un bagaje de recuerdos y saberes que alimentan el insconciente colectivo y conforman una obra que ya está ahí antes de que se le dé forma.
Las artistas piquenses Bibiana Tittarelli, Mariela Maisterrena y Gabriela López formarán parte de una muestra colectiva denominada Una de otra, a inaugurarse el próximo sábado 11 de marzo en el Museo Provincial de Artes (MPArtes), ubicado en las calles 9 de Julio y Villegas, en la ciudad de Santa Rosa. El acto se realizará a las 20:00 horas, y la apertura será compartida con la exposición de Ana María Martín titulada Escenas que llegaron para configurar el trazo. En el marco del Día de la Mujer, se sumará también Mujeres hechas por mujeres, obras de la Colección del Museo, que se exhibirán en la sala del patio.
Con esa exigencia inherente de manifestarse, estas tres exponentes del arte que vienen transitando el camino creativo desde hace muchos años, y que además conforman un vínculo que refuerza toda esa manera de ver y de ser, trabajan, piensan y tienen ensueños de obreros en sus espacios. Trabajando con las manos, sí, pero también con energías imaginarias para tratar de darle forma a esa obra como testimonio. Y el producto de esa manifestación es pura sensibilidad extrema.
Gabriela López: «Lo que hicimos las tres fue preparar un proyecto y presentarlo para este año. Y decidimos exponer juntas debido a que así venimos trabajando con otras cosas, y nos gustaba la idea de hacerlo de esa manera. Será la primera vez que mostraremos nuestros trabajos al unísono y en un mismo sitio. Hace tres años empecé a trabajar directamente en madera, había estado bastante tiempo en la escuela y sucedió cuando tuve las ganas de arrancar. Fue encontrar ese momento. La necesidad de aprender está todo el tiempo en mí. A la escultura la encarás con todas las ganas o no lo hacés, es mucho el tiempo que te lleva. Entonces, le ponés ritmo y establecés una fecha, o se extiende eternamente, sin poder avanzar demasiado. Nos dieron tres salas para esta muestra, una para cada una, y lo que voy a presentar es una serie de escultura en madera y dibujo».
Mariela Maisterrena: «En mi caso vengo trabajando duro en artesanía, y lo que voy a presentar es algo que no hago habitualmente, es como que salí de mi rutina. Fue como una meta, que esta muestra permita que se concrete esa idea. Los espacios a veces son difíciles de conseguir, en realidad presento en los salones y no tuve la posibilidad de realizar una muestra como la de ahora. Tengo expectativas, y están depositadas sobre todo en no saber muy bien cómo encasillar lo que estoy haciendo, no lo puedo encajar en un rubro…(risas). Puede ser una joya, un objeto, un textil, hay cerámica y alpaca, entonces eso es lo que en primera instancia me genera mayor expectativa, que va a pasar con esa imagen y esa estética generada. Nuestro recorrido juntas ha sido en escultura, empezamos en Bellas Artes hace más de 20 años. Cursamos con Yolanda Díaz, es como nuestra madre espiritual. Después cada una se fue abriendo hacia otros ámbitos, donde nos conectamos con un montón de gente que nos abrió puertas. Hoy me cuesta más volver a la escultura desde el barro, pasa que es algo más rígido, sólido, de peso, y no puedo amigarme tan fácilmente».
Bibiana Tittarelli: «Cuando empezamos a compartir la tarea de cada una nos dimos cuenta que había cosas que nos conectaban, y bueno, desde esa conexión podemos pensar también en mostrar juntas. Me he dedicado mayormente a dibujar, pero empezaba y veía que no tenía fuerza, me aburría y dejaba por la mitad, hasta que visitando talleres de amigos, de profesores que nos abrieron sus puertas, me di cuenta que era esto lo que yo tenía para decir, por lo que entonces decidí llegar al final del discurso. Después me enganché con la cerámica, con otros materiales, estuve todo el verano trabajando en una obra, una escultura en metal, que es lo que trabajo básicamente ahora, y toda esa materia que fui acumulando de diferentes sitios está en mi trabajo. En lo personal no hice demasiadas muestras, alguna que otra de dibujo y de escultura hace muchos años, y lo que sí hago habitualmente en mandar a salones. Mostrándolo se terminan de completar las ideas, de completar el mensaje, y te diría que me cuesta, es como mucha cosa que está dentro de uno y ahora hay que exponerla. Para mí es bastante fuerte. Lo fundamental es que existe en nosotras un acto de voluntad muy grande y cobra consistencia también al pensarnos en un recorrido juntas».