Música que tiene a la espontaneidad como bandera, y que sigue tan vigente como en sus tiempos de mayor esplendor. El jazz es una amalgama de ritmo, cadencia e improvisación. Ese estilo amplio abarcando muchas influencias, esa libertad y melodía seduciendo. En Conversaciones con Cortázar, de Ernesto González Bermejo, Julio Cortázar dice «(…) Como un árbol que abre sus ramas a derecha, a izquierda, hacia arriba, hacia abajo…, permitiendo todos los estilos, ofreciendo todas las posibilidades, cada uno buscando su vía (…)».
El álbum Kosen-Rufu es la primera obra discográfica del compositor, bajista y contrabajista chileno José Pérez Vargas. Presentado en el 2022, mereció destacadas críticas de la prensa especializada, transformándose en uno de los trabajos referenciales en la escena de los últimos tiempos. Contiene seis piezas originales de música instrumental compuestas por el propio Pérez Vargas, que se enmarcan en el jazz contemporáneo. Nacido en Peralillo, se radicó en Buenos Aires en el 2004, y a lo largo de todo este tiempo, la búsqueda de sonidos nuevos no se ha detenido, transitando diferentes países de Europa para tocar y grabar con otros músicos que comulgan los mismos intereses artísticos.
A la hora de grabar Kosen-Rufu, bajo el sello Club del Disco, Pérez Vargas se rodeó de los integrantes del grupo que creó en el 2019. Las seis obras son Psicosis, El octavo día del quinto mes (Daimoku por Margarita), Amaru’s Smile, Relatividad, Abstinencia y Jump Bruno. En la grabación del disco (Estudio Ideo) intervinieron Pérez Vargas (contrabajo), Paula Guillén (batería), Hernán Pereyra (guitarra), Gabriel Barbato (saxo tenor), Mariano Agustoni (piano) y Tomás Martínez (saxo alto). Dos obras del disco, Abstinencia y Psicosis, son parte del catálogo Real Book, un proyecto que recopila música escrita por compositores enrolados dentro de las vastas fronteras estilísticas del jazz argentino. Además, tiene una reseña en la enciclopedia de la música chilena.
«Desde que grabamos Kosen-Rufu, han ido pasando varios integrantes, hasta llegar a tener hoy una fomación definida, integrada por Paula Guillén, Mayra Dómine en piano, Matías Formica en saxo tenor, y en guitarra se alternan Hernán Pereyra y Lucio Balduini. Yo ejecuto el contrabajo y el bajo, además de componer», comentó Pérez Vargas, quien anticipó, en el transcurso de una charla con El Lobo Estepario, la próxima salida del segundo trabajo discográfico.
En ese sentido, señaló que «el proyecto nació en paralelo con la presentación de Kosen-Rufu. Estoy continuando con el medio de composición enmarcado en momentos y personas que afectan mi vida, de forma grata y no tanto. Cada composición es una fotografía que refleja un momento de mi vida, que causó un efecto. Son seis piezas que compuse y la idea, en lo posible, es poder grabar un disco doble con dos formaciones distintas. Una con mi grupo habitual, y otra en formato eléctrico para darle un color distinto, y así poder desenvolverme con el bajo eléctrico que es mi instrumento principal».
Pérez Vargas comenzó a tocar batería y guitarra cuando niño, y el bajo lo descubrió a través de un video de Led Zeppelin. Tiempo después se dio que faltaba un bajista en un par de bandas de su pueblo y se interesó en ser parte, lo hizo bien, y cuando pudo comprarse uno, comenzó a tocar con otras bandas. Tomó clases con un experimentado bajista llamado Francisco Madrid, y marchó a Valparaíso, a estudiar, donde conoció a grandes maestros que le enseñaron a entender el jazz. Una vez radicado en Buenos Aires, estudió en la Escuela de Música de Avellaneda, y allí tuvo clases con Guido Martínez, Máximo Rodríguez, Alejandro Herrera y Ariel Goldemberg, estudiando de forma particular con Carlos Madariaga.
A partir del 2008 trabajó como docente en el Estudio de música popular de San Telmo como profesor de bajo, y en los ensambles de funk y soul. En el 2012 se fue a Brasil para intervenir en varios proyectos, y al año siguiente viajó a Berna (Suiza), donde tuvo la oportunidad de tocar con músicos de diferentes corrientes del jazz. En el 2017 integró distintas formaciones que se presentaron en varios países, entre ellas con Lukas Shiemer en Viena (Austria), y con Mirko Gutiérrez en Berna. El año pasado emprendió una gira por Austria, Italia y Francia junto al saxofonista Lukas Shiemer, en Italia acompañó al baterista Ramón Rossi, al saxofonista Livio Maturazzi en San Remo y al cantante jamaicano Franklin Montague en el Club de Jazz Arci La Cave.
«Actualmente tenemos mucho ensayo puesto en los arreglos de los temas que tienen una dificultad bastante alta de ejecutar, pero ya en algunos conciertos hemos sonado de manera óptima para prepararnos pensando en la grabación. Estoy ajustando detalles de cómo hacer bases para solistas y arreglos que puedan mejorar el discurso general de los temas. Este año con el grupo nos presentamos en Café Berlín, entre otros lugares, y las próximas fechas serán Ganesha (5 de agosto), Ladran Sancho (24 de octubre) y Prez 11 de noviembre), además de las que faltan confirmar. La idea es estar presentando el disco en todas las plataformas a principios del próximo año», concluyó Pérez Vargas.
Portada: Fotografía de Pablo Sujo.