Ante todo porque «Tierraplana» está recorriendo el camino indicado: un autor que aparece de pronto sin bombos ni platillos, y luego un trabajo minucioso y profesional en su estructura prosística. A partir de allí se llega a buenas páginas y ése libro, que esta tarde a las 20 hs. será presentado en la Biblioteca Popular «José Manuel Estrada» de General Pico, le dará a la novelística pampeana un día importante.
Además, la presentación de «Tierraplana» significa el lanzamiento de nuestro portal de cultura El Lobo Estepario como editora, abriendo de esta manera nuestra colección de narrativa luego de un exhaustivo análisis que llegó a Massara como el escritor adecuado para la ocasión.
Acompañando el acto estará la pianista Karina Bastías y el cantante Alejandro Ávalos, y se contará con la lectura de Águeda Franco, además de la presencia de los directores de El Lobo Estepario, Raúl Bertone y Eduardo Senac.

Sabido es que la literatura piquense y aún pampeana, es abundante en poesía y cuento pero flaca en trabajos de largo aliento, como la novela. En este sentido «Tierraplana» viene a hacer un aporte significativo en nuestros escuetos anaqueles, y aún más llamativo es que se trata de un libro que no viene simplemente a hacer bulto, si no que se postula como modelo de editing y de trabajo literario profesional.
«Me atrae el mal que la gente puede hacerse a sí misma»
Tierraplana fue nombrada de Interés Municipal porque el eje de su historia se desarrolla allá por los años 40 del siglo anterior, época de la provincialización de La Pampa y cuenta con algunos minuciosos detalles de ambientación.
Este libro representa para su hacedor «la concreción de una idea que me persiguió desde muy chico y vencer algunos miedos. La verdad es que lo logré con la ayuda de mucha gente».
Si más arriba mencionamos el valor de «Tierraplana» al erigirse como modelo de trabajo profesional en su macro y micro estructura, mucho más vale por la historia en sí misma, la cual incluye algún ingrediente fantástico que ayuda a tejer una trama de mayor complejidad. Y sobre todo vale porque queda escrito realista y fielmente «el mal que la gente puede hacerse a sí misma en situaciones críticas -explica Massara. La ambientación es circunstancial -agrega el novel autor-, pero reconozco que un medio más familiar puede ser más atractivo al lector pampeano. No creo que el libro tenga un mensaje claro, aunque no sé si es bueno decirlo. Tal vez es un alerta a los que se encuentran al borde de la razón.»