Libros que sirvieron de leña para avivar el fuego literario

Libros que dejan marcas. Que acompañan toda nuestra existencia en este plano hasta transformarse en parte de nosotros mismos. Obras maestras que legan su impronta. Una impronta contundente. Determinando una forma de ser. Se necesita hacer varias lecturas para poder decir que hemos leído realmente un libro. En su cuento La biblioteca de Babel, Borges concibe la biblioteca como una metáfora del mundo y de la vida. Y con su facilidad para llegar a la médula, descender a la esencia de cada texto, creó Biblioteca personal, pero bastante tiempo antes supo enhebrar pensamientos limpios con esa reseña de obras y autores expresada en su Prólogo, con un prólogo de prólogos.
Eduardo Senac es un escritor maduro. Su estilo se fue depurando con el paso del tiempo, acusando una herencia cervantina, y borgeana también. La prosa del trenelense cincelada cuidadosamente en cada uno de sus textos, y en esa aventura del lenguaje literario, fue alimentando su interés no solo con obras literarias, sino también filosóficas o históricas. Senac ha venido exteriorizando en cada momento su atención, su inclinación, hacia distintos ámbitos de la cultura humana. Su escritura se alimenta de esa avidez.
Su último libro llamado El viento que pasa (Ediciones El Lobo Estepario) lo muestra en la interesante tarea de prologar imaginariamente diferentes obras. Allí incluye a diversos autores, a los que ha admirado desde siempre, ofreciendo un abanico de posibilidades literarias. Y al igual que su admirado Borges, concentra en el cuidado texto citas y reseñas sobre hombres de las letras que fueron de alguna manera faros que guiaron con su luz. Así, aparecen Cervantes, Pessoa, Simenon, Rilke, Bukowski, Hesse, Faulkner, Lautréamont, Camus, Pessoa o Melville, entre otros.
Senac, un verdadero escritor cuchillo en la llanura pampeana, estará presentando su libro este viernes 16 en la sede de la Asociación Pampeana de Escritores (APE), ubicada en la calle Victor Lordi 73, de Santa Rosa. Y la cita, pactada para las 20:15 horas, lleva consigo además una particularidad, esa sensación de saberse invitado por primera vez a un reducto de la capital provincial para exponer en sociedad un texto de su autoría. El escritor nacido en 1973 publicó, además, Instrucciones para ser un Quijote, El vals del duende (en coautoría con Ariel Arnaudo y Carlos Oña), La precisión de la fiebre, y Satori. La presentación de esta noche estará a cargo del escritor santarroseño Sergio De Matteo.

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Autor

Raúl Bertone