Mirando justamente desde el sol

El coro de la Universidad de La Pampa presentó anoche su espectáculo “La canción llegó hasta el sol (celebremos a Luis Alberto Spinetta)” ante el público que previó la calidad de la velada.
Coristas, músicos, un dibujante, la dirección de Mario Figueroa, el Cine Teatro Pico, la organización de la cooperativa de electricidad local y un homenaje a Spinetta, fue la confluencia armónica ideal para sentir la vida desde una butaca azul, para acariciar el presente desde canciones que quizás nos preceden y que, también quizás, nos trascenderán.

¿Cómo el arte puede? ¿Cómo se puede decir con belleza una realidad fatídica? Así:
“Plegarias para un niño dormido, quizás tenga flores en su ombligo,
y además, en sus dedos que se vuelven pan,
barcos de papel sin altamar…
se ríe el niño dormido, quizás se sienta gorrión esta vez,
jugueteando inquieto en los jardines de un lugar
que jamás despierto encontrara.
Plegarias para el sueño del niño, donde el mundo es un chocolatín,
adónde van? mil niños dormidos que no están,
entre bicicletas de cristal…”

¿Cómo puede algo, tan volátil como una voz, perdurar?
“Una brisa volará
en el amanecer
y un extraño tiempo,
nos envolverá por fin.
Esta noche se oirá
dentro de tu piel
no hay ningún momento,
que se pueda comparar,
al amor.
Si se escucha el eco
si el viento dice adiós
será que la canción
llegó hasta el sol.”

Las voces de Alberto Acosta, Mario Cejas y Jorge López transportaron a los presentes a ese lugar donde por primera vez escucharon al ‘Flaco’. Para destacar, los jóvenes del cuarteto de cuerdas, dirigidos por el maestro Figueroa.
Un párrafo especial merece el artista plástico que a medida que se desarrollaba el recital homenaje fue retratando a Spinetta. Dibujo gigante que, vuelto ya hacia el público anónimo, miraba justamente desde el sol.

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