«Antes era todo mucho más difícil a la hora de hacer música»

«Por suerte tengo guitarra» citó alguna vez Juan Falú. Ese instrumento viene acompañando a Néstor Bessoni desde su vuelta al ruedo, como una extensión más de su cuerpo para retomar el viaje musical. Después de recorrer sus inicios con el heavy metal como estandarte, hoy se muestra con un repertorio más bien melódico, en el que confluyen canciones con las que busca transportar al público por paisajes conocidos, y permitiendo descubrir otros nuevos. Es lo que intentará generar una vez más cuando presente Esencias, su espectáculo armado para el próximo sábado 13 de mayo en el auditorio de MEdANo, y que tendrá un anticipo el 22 de abril en el Centro Cultural Municipal de Ingeniero Luiggi.
«Hace poco más de dos años retomé el camino de la música, en su momento me había alejado para dedicarme un poco más a mi familia, y verdaderamente me siento muy feliz estar haciendo nuevamente lo que me apasiona desde siempre. Ahora estoy con otro estilo de música, más apuntado a lo melódico, diferente a lo que incursioné en mis primeros años. En MEdANo me estarán acompañando artistas increíbles como Hariel Ladomega y Fabiana Civalero, bailarines de tango improvisado, son geniales, ganaron medalla de oro en un certamen nacional. Es muy bello lo que hacen estéticamente. En el repertorio habrá algún que otro tango, por ejemplo Garganta con arena, pero en una versión instrumental y con los chicos bailando. Gracias a Dios también se sumaron Raquel Bugetti y Juan Cortés, integrantes de la compañía Movimiento Uno. Otros dos artistas estupendos haciendo folclore y tango, y bueno, haremos una versión instrumental de Zamba para olvidar, donde bailarán los cuatro. Las canciones fueron elegidas porque marcaron momentos en mi vida, canciones que traen recuerdos determinados. Además Verónica Bessoni, que canta muy bien, interpretará un par de temas», contó Bessoni, iniciando la entrevista con Lobo Estepario.

– ¿Cómo fueron tus comienzos en la música?
– Me inicié cuando tenía 12 años, asistiendo a las clases dictadas por el profesor Daniel Mollani, a quien considero una institución en la ciudad. Pasé parte de mi adolescencia bajo su tutela, hice Profesorado Superior de guitarra, también técnicas musicales. Incursionamos en todo lo que era tango y folclore, una mezcla de eso, y como me gustaba mucho el rock, le metíamos un poco también. Compartíamos bastantes horas juntos y nos hicimos amigos. Daniel fomentaba mucho la idea de unirnos, dependiendo del gusto musical de cada uno, siempre buscaba contactarnos entre quienes íbamos a sus clases. Después estuve dos años en la Escuela de Música de Buenos Aires, de ahí recuerdo a Alberto García, un genio en lo suyo, una persona que me ayudó mucho en lo que respecta a la armonización, además de hacer algo de técnicas vocales.

Drakkar y La Compañía Eléctrica fueron las dos bandas que integraste en los inicios, hoy te estás mostrando en un formato solista ¿qué recuerdos te ganan de esos emprendimientos en conjunto?
– Mi primera formación fue Drakkar, una banda de heavy metal, y del más pesado…(risas). Ëramos los hermanos Carli y José Rodríguez, y yo. Ese grupo se formó a partir de la idea de Daniel (Mollani), fue quien nos juntó por primera vez. Drakkar resultó algo demasiado revolucionario para la época, te estoy hablando de los años 86, 87. Hacíamos covers de Riff, Barón Rojo, Iron Maiden, música para nada masiva, aunque teníamos nuestros seguidores igualmente. Con La Compañía Eléctrica llegó un momento en que no pudimos seguir marchando, tres de los chicos estaban en La Plata y dos vivíamos en Buenos Aires. Se hacía muy complicado encontrarnos para ensayar, además de los traslados.

– La idea de plasmar momentos en un disco seguramente debe acompañarte ¿cómo viene germinando eso?
– Me gusta bastante componer, una de las canciones está terminada y saldrá a la difusión muy pronto. Tengo intenciones de presentar un par de temas míos en MEdANo y la idea es, por ahí el año que viene, sacar un CD con cinco canciones mías y cinco covers, tal vez instrumentales. Con La Compañía Eléctrica grabamos en su momento algunas cositas en estudio, como solista en vivo tengo también, pero poder concretar en algún momento el disco sería algo maravilloso.

– Tu alimento musical ha sido variado y profuso ¿a quiénes identificarías como faros en tu formación?
– Una vorágine tremenda de estilos musicales ingresó en mi vida desde chico. Así como me gustaba mucho Pappo, también me pasaba con el Flaco Spinetta, de hecho asistí a algunas clínicas que dio cuando viví en Buenos Aires. Eso me marcó a fuego, estar ante un grande hablándote con tanta simpleza. No puedo dejar de mencionar a Joe Satriani, Steve Vai, y me encantan también Paco de Lucía, John McLaughlin o Al Di Meola, violeros que fueron referencias, que me inspiraron para tocar aunque uno no haya logrado hacerlo ni un uno por ciento como ellos (risas)».

– ¿Cómo ves actualmente la escena local y provincial?
– La veo muy bien. Al menos aquí. Cuando hacía música hace 25 años no había nada prácticamente, y ahora los dueños de pubs, restó, bares están predispuestos a escuchar la propuesta que uno puede arrimar y hacen todo lo posible para ayudarte. Es algo que no se veía en aquel tiempo, antes era todo mucho más difícil, uno tenía que organizar un festival para poder tocar. Ahora también la gente responde, a mí me pasó en las presentaciones que hice. Pienso que los espacios están, desde Cultura se busca que artistas locales, que suenan muy bien, puedan mostrarse, por ahí aquí se apunta más al folclore pero bueno, es lo nuestro y está bueno que sea así. Escuché algunas bandas de rock, con muchos jóvenes, que me impresionaron gratamente y se merecen lo mejor en este camino. Tal vez la ausencia de un conservatorio en la provincia asoma en el debe, es algo que los músicos hemos reclamado desde siempre. Es una verdadera lástima. Hay mucha gente que está interesada y con el bagaje necesario, en Bellas Artes, por ejemplo, está funcionando muy bien todo lo relacionado a la música, allí está trabajando Leandro Mulatero, un músico excelente, uno de los mejores pianistas que tiene la provincia. Es alguien que está totalmente capacitado para dar clases. Faltaría la decisión institucional, nada más.

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Autor

Raúl Bertone