«Cada paso que se da es celebrado con profunda alegría»

Un largo camino tuvieron que transitar los músicos para lograr la representatividad que se merecen. Y en tiempos donde la música adquiere un estatus de cultura, donde el arte no puede estar solamente sujeto a la lógica de mercado, la aparición de un organismo de fomento sirve para hacer visible los anticuerpos musicales que genera una sociedad, que muchas veces no están cerca de lo que son los centros urbanos, sino que hay que ir a buscarlos.
La Ley de la Música fue sancionada por el Congreso Nacional el 28 de noviembre de 2012, disponiendo la creación del Instituto Nacional de la Música (INAMU). Con el objetivo de promover, fomentar y estimular la actividad musical en todo el territorio, fomentar la producción fonográfica, y proteger la música en vivo a través de la creación de circuitos regionales, el INAMU actúa en el ámbito de la Secretaría de Cultura de la Presidencia de la Nación, apuntando al fomento, apoyo, preservación y difusión de la actividad musical en general y la nacional en particular.
A mediados de 2015 se puso en línea el Registro Único de Agrupaciones Musicales y Solistas que tiene como meta concentrar toda la información sobre los músicos del país para incorporarlos a convocatorias a subsidios y vales de producción -para elaboración de discos, horas de grabación, impresión de gráfica, etc-, otorgados por el INAMU. Como resultado de todo eso, en los últimos días se publicó en el Boletín Oficial los nombres de los beneficiarios de las líneas de subsidios y Músicos Independientes Piquenses Asociados (MIPA), organización sin fines de lucro creada en nuestra ciudad tiempo atrás, formó parte de esa hora histórica, interviniendo en la selección de los mismos, y siendo parte del diagnóstico de situación de cada lugar, permitiendo fijar los criterios que permitieron decidir.
«La convocatoria del Instituto se realizó el año pasado, sin colores políticos ni nada por el estilo, solo que se cumpla con los requisitos legales como tener Personería Jurídica y demás. En los últimos días de diciembre hubo una reunión en Bariloche donde quedó conformado el Consejo Patagónico. El INAMU ya venía trabajando con las otras regiones del país, pero faltaba la conformación de Cuyo y Patagonia. De esa forma pudieron también distribuir subsidios. Fue la primera vez que todos los consejos, representados por las organizaciones que los integran, se encontraron al mismo tiempo en un solo lugar, y lo bueno de eso fue que los propios músicos independientes son quienes establecen los criterios para la selección de los proyectos, de acuerdo a la problemática de los lugares», contó Luciana Negra Serrano, quien representó a MIPA en dicho cónclave patagónico, siendo una de las dos instituciones de nuestra provincia. La restante fue la Asociación Coral.
En total, 1023 proyectos fueron seleccionados para otorgarles herramientas que fomenten su desarrollo. De esta manera, 56 organizaciones de músicos de todo el país participaron de las decisiones de fomento, situación que se da a través de la política de fomento federal que realiza el INAMU. Las convocatorias de Fomento anuales que lleva a cabo el organismo son una de las vías en donde se puede observar la participación decisiva de los músicos de cada lugar, y el hecho de que sean las propias organizaciones de músicos de cada provincia quienes participan en las decisiones y criterios de selección de los proyectos a beneficiar, cambia la lógica de fomento tradicional al otorgarles a los mismos músicos de cada lugar un protagonismo fundamental.
Los proyectos presentados por La Pampa fueron en total 21, entre grupos y solistas, y si bien no todos cumplieron con los requisitos relacionados a la documentación, 10 de ellos fueron asignados -de 1023 proyectos beneficiados-, lo que habla de un 50 por ciento del listado. Serrano destacó que las líneas de ayuda trazadas fueron «para réplica de disco, arte de tapa, disco de vinilo, y subsidios para el fomento de la actividad musical. Los subsidios para las tres primeras se entregaron todos, no sobró dinero. Donde tuvimos que evaluar, proyecto por proyecto, fue en el fomento de la actividad musical, un subsidio consistente en 15.000 pesos, y que puede ser destinado a la terminación de un disco, a la compra de instrumentos o a reacondicionar una sala de ensayo. Hay gente de nuestra ciudad, Lonquimay, Caleufú y Santa Rosa; los beneficiarios de General Pico fueron Pequeños Grandes Músicos, la banda de rock Mr.Moco y Tinku«.

– ¿Cuál es la problemática principal en la realidad de los músicos independientes de la Patagonia?
– La extensión del territorio y las distancias que existen entre una y otra ciudad, lo que complica sobremanera para armar los circuitos estables musicales. La dificultad más grande es esa, generar los recursos para el traslado. Además de todo lo que tiene que ver con la difusión del material discográfico. Es algo muy complejo, compartido con otras provincias del sur como Chubut, Río Negro o Santa Cruz. La idea es poner en marcha esos circuitos estables atento a que no hay espacios para tocar, y además surge otra cuestión, dependiendo el lugar, de si pagan o no para tocar. En muchos sitios se tiene que pagar para ir a tocar, que es mucho peor todavía. El género folclórico más o menos cuenta con un circuito armado, pero en cuanto al rock o música de cámara, por ejemplo, se hace difícil, además ante la ausencia de salas de ensayo. Esta es una problemática en todos los lugares, como sucede con la falta de centros culturales o una formación académica. Nuestra provincia no cuenta con un Conservatorio, por lo que las carencias son muchas. Pero lógicamente pasa al tratarse de una provincia nueva en el contexto nacional, hay menos población y otros motivos, que igualmente no justifican que no haya todo eso que se viene necesitando.

– ¿Qué tipo de sensaciones le gana a cada uno de ustedes con la conquista de tantos derechos postergados?
– Cada paso que se da es celebrado con profunda alegría. El proyecto de construcción de la ley llevó más de una década, y después de su conformación y sanción, la puesta en marcha también fue algo difícil, como todo proceso, buscando separarlo de toda cuestión política-partidaria. Tener la suficiente claridad para decir que esto es en realidad en pos de la actividad musical, de los músicos independientes, etc.

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Autor

Raúl Bertone