El pampeano Roberto Palmer, cantor y compositor nacido el 24 de septiembre de 1931 en General Pico, e integrante de Los Cantores de Quilla Huasi durante casi cuatro décadas, falleció a los 95 años. Su nombre era Jorge Roberto Paglia. Desde joven cantó con orquestas de nuestra ciudad y en 1955 se instaló en Buenos Aires, donde formó el Trío Azul junto a Osvaldo Avena y Oscar Rodríguez. En 1960 comenzó a grabar como solista para el sello Disc Jockey, que le dio el nombre artístico con el que se lo conoció.
En 1962, convocado por Oscar Valles, se sumó a Los Cantores de Quilla Huasi, conjunto vocal formado en 1953, en reemplazo de Carlos Vega Pereda, uno de sus fundadores. Debutó con el grupo el 1 de marzo de ese año en el auditorio de Radio El Mundo. Con Quilla Huasi, en el que solía hacer la primera voz, recorrió países de América, Europa, Asia y Oceanía, y realizó giras por España y Francia junto a Atahualpa Yupanqui. Su última actuación con el conjunto fue en junio de 1998, en Jaén, España.
«En 1960 conocí a Oscar Valles en la confitería París de Mar del Plata. Yo integraba el trío Los Playeros reemplazando temporalmente a Ulises Alvarez, acompañando a Rosamel Araya. Continuamos viéndonos en Buenos Aires, en el 61 metieron el éxito de Angélica y nos reencontramos en Mar del Plata. A todo esto, ya habíamos compuesto juntos algunos temas, y seguíamos encontrándonos en el boliche de Ramón Ibáñez, donde yo cantaba. Una noche, se presentó allí para proponerme reemplazar a Carlos Vega Pereda, que anunció que se separaba para ser solista. Yo acepté y allí mismo comenzamos los ensayos. El primer día marzo debuté con ellos en el programa Surcos Estelares Hanomag, que desde el estudio mayor de Radio El Mundo se transmitía en cadena con Belgrano y Splendid. Así pasé a integrar ese conjunto al que yo seguía como admirador desde General Pico» contó en una entrevista.

Como compositor, puso música a Chaya de los pobres, con letra de Ramón Navarro, su compañero en el grupo, obra con la que Las Voces de Orán fueron premiadas en Cosquín en 1972. También compuso Balada de marzo, con Armando Tejada Gómez, y Olvido de la tarde, con Hamlet Lima Quintana, entre otras. Tras dejar el grupo se radicó en España, donde vivía en Pozuelo de Alarcón, cerca de Madrid, y continuó cantando como solista.
En 2017 participó de Un pueblo hecho canción, documental de Silvia Majul. La película está dedicada a Ramón Navarro y a Chuquis, el pueblo riojano que en 2014 puso a sus calles los nombres de las canciones de Navarro, entre ellas Chaya de los pobres. Queda el legado de un músico e intérprete prestigioso, de nombre propio, carrera profesional destacada, y con una trayectoria valiosa transitada con uno de los conjuntos fundamentales del folclore argentino.

Foto de portada: Roberto en Japón, con los «Quilla».