«Todavía no sé quien soy si me quitan el cine»

El cine de Subiela no es para indiferentes o tibios. No hace un cine complaciente. Un director que utiliza su sabiduría a la hora de filmar, toda su originalidad y que es capaz de armar elencos con actores que responden o interpretan a la perfección su mensaje. En casi todas sus películas hay personajes que leen o recitan poesía, declaman en lugar de dialogar, tocan el saxo, tienen visiones religiosas o dialogan con Cristo. Subiela es fiel a sus conceptos.
El director de films inolvidables como «Hombre mirando al sudeste», «El lado oscuro del corazón», «Despabílate amor» o «No te mueras sin decirme adónde vas», me dice que el cine es su vida. «No puedo imaginar la vida sin el cine. Si no tuviera cine posiblemente escribiría ya que lamentablemente no sé tocar el saxo tenor. Todavía no sé quien soy si me quitan el cine» comenta quien nació un 27 de diciembre de 1944, a las 4 de la mañana, en el Hospital Fernández, pujado por la pampeana Isabel de la Fuente.
Su último trabajo fue «Paisajes devorados», realizado con una cámara fotográfica, en el que cuenta la historia de tres jóvenes que quieren filmar un documental sobre un viejo director de cine internado en un manicomio. Trabaja el legendario documentalista santafesino Fernando Birri. «En estos momentos estoy terminando el guión de “Vals triste”, que será mi próxima película y trataré de filmar el año próximo», responde Subiela cuando se lo consultó sobre su proyecto actual.
La línea estética de su cine ha estado marcado, preferentemente, por el existencialismo fantástico y romántico. Subiela acuna en sus películas todas sus obsesiones, esas que tienen que ver con el amor, con la palabra, con las realidades no aparentes, con la locura. El «El lado oscuro del corazón», su historia más recordada y taquillera aquí y en el exterior, su álter ego, Oliverio, vive poéticamente enredado en la búsqueda del amor ideal. Subiela tiene la virtud de ser fiel a esas obsesiones y la coherencia al construir el mundo en el que habitan todos sus films.
Andréi Arsényevich Tarkovski, uno de los más importantes e influyentes autores del cine ruso, y uno de loas más grandes directores de la historia del cine, acunó una frase que puede aplicarse al terreno que pisa Subiela. Cierta vez señaló que en el cine «hay dos tipos de directores, los que imitan al mundo en que viven y los que crean su propio mundo». A estos últimos los denominaba “los poetas del cine”. Tarkovski incluía a Bresson, Bergman, Buñuel y Kurosawa, entre otros. No es para nada arriesgado decir que Subiela se embarcó dentro de esa línea.
En «Hombre mirando al sudeste», esa sugestiva fábula sobre un joven alojado en un neuropsiquiátrico, que dice ser extraterrestre, el personaje Rantés es dueño de un discurso ideológico que se mantiene y tiene una vigencia total. Que no vivimos en un mundo racional que pueda plantearle a él que está loco.

1) ¿Qué le hubiese gustado ser?
Músico.

2) ¿Quisiera cambiar de trabajo
Ni loco.

3) ¿Un lugar para vivir en el mundo?
Palo Alto, California.

4) ¿Qué desea para su vejez?
Juventud…

5) ¿Qué mejoraría de su cuerpo?
El pene.

6) ¿En qué tarea no se siente inteligente?
Matemáticas.

7) ¿Cuál fue el momento más feliz de su vida?
El nacimiento de mis hijos.

8) ¿Su primer trabajo?
Ayudante de dirección en largometrajes.

9) ¿Cuál es el buen cine?
El que no aburre.

10) ¿El último libro que leyó?
«Sartre y Beauvoir, la historia de una pareja», de Hazel Rowley.

11) ¿El mejor libro que leyó?
No soy crítico literario.

12) ¿Un programa de T.V?
Actual, no tengo. De siempre: Tato Bores.

13) ¿Qué instrumento musical le gustaría tocar?
Saxo tenor.

14) ¿Qué hito de la historia mundial le hubiese gustado vivir personalmente?
La liberación de Paris en la Segunda Guerra Mundial.

15) ¿Cuál fue la vez que más lloró?
Cuando murió mi padre.

16) ¿El mejor político en la historia del país?
Arturo Frondizi.

17) ¿La mejor persona que haya conocido?
Mi esposa.

18) ¿Usted cree en la justicia de este país?
No.

19) ¿Qué profesión u oficio nunca ejercería?
Proctólogo.

20) ¿Un personaje nefasto en nuestra historia?
General Juan Carlos Onganía.

21) ¿Le preocupa la muerte?
No. Cuando ella llegue yo no voy a estar.

22) ¿El arte salva?
Sí. El arte y el amor. A mí me “salvaron» el cine y una mujer.

23) ¿Qué opina del aborto?
Estoy en contra del aborto y a favor de su despenalización. Es un derecho que la mujer debe ejercer libremente.

24) ¿Qué le gustaría saber del futuro?
Que voy a estar.

25) ¿A quién no dejaría entrar a su casa?
A un ladrón.

26) ¿Donaría sus órganos?
Sí, pero van a estar tan usados que no sé a quién podrían servirles…

27) ¿Recuerda su primera maestra?
Sí. Recuerdo a varias de mis maestras, a todas con cariño y agradecimiento.

28) ¿Qué opina de la religión?
«Es el opio de los pueblos».

29) ¿Una película?
No. Varias…

30) ¿Cuál es la persona que más le gustaría ver en estos momentos?
A mi dentista. Me está volviendo loco una muela…

31) ¿Le molesta que fumen al lado suyo?
Sí.

32) ¿Qué sabe o recuerda de la dictadura militar?
Fue la más sangrienta y nefasta de todas a las que he sobrevivido, que son muchas…

33) ¿Y de los gobiernos menemistas?
Terminaron haciéndole mucho daño al país, pero no tanto como los de Cristina Kirchner.

34) Se encuentra con Cristina en un ascensor, ¿qué le dice?
¿A que piso va…?.

35) ¿A quién le gustaría parecerse físicamente?
A mí a los 20 años.

36) ¿A quién le gustaría parecerse intelectualmente?
A Steve Jobs.

37) ¿Le niega o le negó el saludo a alguien?
Sí.

38) ¿Qué le gustaría saber ante todo?
Cómo sigue la historia…

39) ¿Buenos Aires está bien gobernada?
La ciudad, mejor que otras veces. La provincia, peor que nunca.

40) ¿Su peor defecto?
Soy rabioso.

41) ¿Qué le gusta regalar?
Juguetes.

42) ¿Qué piensa del periodismo en general?
En mi primera juventud hice algunas incursiones en el periodismo. Colaboraciones free-lance. Llegué a entrevistar a Jorge Luis Borges y a Bioy Casares, entre otros. Si está ejercido con honestidad y solvencia profesional el periodismo cumple un rol muy importante es la defensa de la dignidad humana.

43) ¿Justificaría en algún caso la tortura y aún la muerte?
La tortura nunca. La muerte, en algunos casos.

44) Se incendia su casa, sólo puede llevarse una cosa, ¿cuál?
Mi computadora.

45) ¿Una canción?
“Quedémonos aquí”, de Héctor Stamponi y Homero Expósito.

46) ¿Cuál lugar de la casa es el mejor para leer?
Mi escritorio.

47) ¿Si fuese presidente, qué es lo primero que haría?
Pedir socorro.

48) ¿Si fuese Dios, qué es lo primero que haría?
Autocrítica.

49) ¿Cuál fue la persona que más lo ayudó?
Mi papá.

50) ¿Se arrepiente de algo?
Sí.

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Autor

Raúl Bertone